El gobernador de Antioquia, Luis Pérez Gutiérrez, anunció ayer que denunciará penal y disciplinariamente a los directivos de EPM que ordenaron realizar una prueba de polígrafo a varios empleados en agosto pasado, pues considera que ese acto constituye intimidación, afecta el derecho a la información y “genera terror”.
Pero la empresa sostiene que la prueba fue iniciativa de un grupo de empleados y no de la Gerencia o la Junta Directiva. Maritza Alzate Buitrago, vicepresidente de Asuntos Legales y Secretaria General de EPM, explicó que “todo surgió con ocasión de una información que de manera irregular salió de EPM (...) Algunos de los funcionarios por los que pasó esa información le manifestamos a la organización que estaríamos de acuerdo en...