El patrullero de la Policía Walter de Jesús Ardila Orrego fue condenado por un juez penal de Antioquia a cinco años y medio de prisión, por vender información de operativos e investigaciones a los cabecillas de “los Urabeños”.
La Fiscalía había llegado a un preacuerdo con el uniformado, quien reconoció su responsabilidad en los delitos de concierto para delinquir agravado, cohecho propio y revelación de secretos.
Las indagaciones de la Fiscalía revelaron que Ardila había participado en por lo menos dos hechos delictivos. El primero de ellos fue el transporte de más de 30 armas de largo y corto alcance desde Medellín hasta Girón, Santander.
El armamento iba a ser usado en un asalto para liberar a cabecillas de “los Urabeños” que estaban recluidos en la cárcel de Palogordo. Sin embargo la misión tuvo que ser abortada.
Los investigadores también dijeron que el hombre vendió a los delincuentes una memoria USB con datos y coordenadas sobre la ubicación de Francisco José Morelo Peñate, alias “el Negro Sarley”, segundo cabecilla de “los Urabeños” en la zona de Urabá. Esa transacción permitió evitar la captura del cabecilla que, sin embargo, fue abatido meses después.
Ardila Orrego había sido capturado en la sede de la Interpol en Bogotá, el pasado 13 de mayo. Hasta ese momento había trabajado como investigador de delitos como trata de personas.
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