Fragmentos de una mujer, de Kornél Mundruczó

Silencios y confrontaciones

Oswaldo Osorio

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Parece connatural de la condición humana que, luego de la pérdida de un hijo, el matrimonio en cuestión se desintegre. Aunque de un plumazo conté los dos conflictos de esta película, como ocurre con tantas historias, lo que importa en este caso es cómo suceden ambos dramas. Por eso, lo que tenemos aquí es un lento y doloroso viaje en el que esta pareja y sus allegados lidian con un tipo de duelo tal vez más ominoso que cualquier otro, dando como resultado un destilado drama que explora algunas de las distintas aristas que lo componen.

Aunque el título Fragmentos de una mujer (Pieces of a Woman) la pone a ella en el centro del relato, durante buena parte de la historia la narración los mira a ambos en sus distintas formas de afrontar su tragedia. Incluso inicialmente parece que se ocupa más de él. Pero de alguna manera prevalece el principio, en muchos sentidos discutible, de que en estos casos la mujer pierde más y es mayor su tristeza. Esta idea se refuerza cuando, un poco injustamente con el personaje masculino, literalmente compran su salida del drama y les dejan todo el asunto a las mujeres.

La elaboración del relato está definida por dos dinámicas que se alternan en la narración: las soledades marcadas casi siempre por silencios luctuosos y las dramáticas confrontaciones. En el primer caso, somos testigos de la desesperación de él y del mudo padecimiento de ella. Por eso él parece con mayor presencia al principio, por la relevancia que le dan la voz y los diálogos, mientras ella asume su cotidianidad en un anestesiado mutismo que la convierte en un personaje misterioso, lo cual puede obrar de manera opuesta de cara al espectador, pues ese misterio puede dimensionar su dolor o también dejar muchos vacíos en su construcción como personaje (se suprimen varias etapas del duelo, por ejemplo).

Las confrontaciones, por su parte, le suben el pulso y el volumen al relato. Discuten entre ellos, con el médico, con la madre, con la hermana. Todo se reduce a cómo cada quien afronta su dolor, lo cual ya es bastante, porque de eso dependen asuntos trascendentales (como qué hacer con el cuerpo de la bebé) y comportamientos esenciales (como volver a la bebida o acallar los sentimientos). En estos casos, las discusiones parece que no pueden tener otro propósito que el de herirse o distanciarse.

Llama la atención el contraste que hay entre la presentación y la resolución de la historia. La primera suele ser más larga que la segunda, pero en esta película llevan ese esquema al extremo, pues la presentación, que tiene aquí media hora, durante casi veinticinco minutos se ocupa solo del parto, y eso logra un fuerte efecto dado su fatal desenlace y sus secuelas en los personajes; mientras que la solución del conflicto la despachan con un discurso de poco menos de dos minutos, con lo cual se despeja, no muy convincentemente valga decirlo, el misterio de la protagonista.

Luego de tan intensa presentación y tortuoso desarrollo, ese final parece hecho para otro público y para otra película. Además de esta, quedan otras tantas dudas sobre la construcción de todo el filme, cómo la ilógica demanda luego de convenir tener un parto en casa con todos sus riesgos, los supuestos millones que podrían ganar (¿De quién, de la partera?), el forzado personaje de la prima que funciona de comodín al argumento, el mencionado mutismo de la protagonista que frecuentemente lleva el relato a la deriva o ese complaciente final con lo que parece ser una niña de repuesto. Aun así, de un tema tan transitado en el cine como es el duelo, este director húngaro, ahora en Hollywood, ha creado un filme duro y emotivo.

 

A Girl Walks Home Alone at Night, de Ana Lily Amirpour (2014)

Cuando pocas líneas hacen una gran obra

María Fernanda González

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Ópera prima de la directora Ana Lily Amirpour, la cual se suma a la lista de películas vampiresas, con un plus diferencial: es un western iraní. Aunque su guion es corto, las imágenes de la pantalla se encargan de dar vida a la trama, ofreciendo una experiencia sensorial envolvente. Con pocos personajes, Amirpour logra recrear una historia en la que el lenguaje corporal se encarga de informar a los espectadores sobre lo que está sucediendo en un barrio con influencias iraníes.

La historia se desarrolla en las calles desoladoras de Bad City, bajo un blanco y negro que evoca el film noir. Entre su marginalidad transcurre la vida de un niño, una prostituta, un drogadicto, su hijo (una versión iraní de James Dean), un traficante y un gato, quienes se relacionarán indirectamente por el accionar de una mujer vampiro. Dicho ser se encargará de impartir justicia por cuenta propia, liberando del yugo a quienes encuentra a su paso.

También nos presenta una historia de amor accidental que, aunque puede rozar el cliché de amor vampiro/humano, logra librarse de la ridiculez gracias a sus escases de diálogos y la crudeza de algunas imágenes. Esta película es recomendada para aquellos ojos curiosos de quienes gustamos en detallar los primeros planos, logrando hallar referentes culturales (de manera distorsionada) del pop y del cine de terror. Así como la música new wave que sale de los casetes y vinilos usados por los protagonistas. En definitiva, la obra supera la barrera del sonido e invita a perfeccionar el sentido de la vista entre escenas de luz y oscuridad.

Videoclips recomendados de 2020

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Oswaldo Osorio

 

  1. Mild Minds – Walls (feat. Boats)

Los migrantes y las paredes que los separa de su destino esperanzador es el centro de este video para plantear un novedoso concepto de división de pantalla, donde distintos lugares colindan en una precisa y a veces imperceptible división que puede desaparecer con la misma sutileza visual. El contante movimiento lateral a través de estos lugares y sus divisiones produce un desalentador efecto para la pareja protagónica: por más que caminen, nunca avanzan.

https://www.youtube.com/watch?v=BcmSD0k8NTs

 

  1. Igorrr – Very Noise

Hay que ver muchísimos videoclips para encontrar algunos que no repitan los mismos esquemas y las mismas ideas, que presenten alguna novedad en su código o que sorprendan. Este video, además de sorprender, también puede causar extrañamiento, esa sensación tan escasa en el audiovisual y, por lo mismo, tan estimulante. La masa amorfa y espasmódica que cruza este video es solo uno de los insólitos y delirantes elementos que lo componen. Por eso, tal vez sea la furiosa mezcla de códigos lo que más llama la atención de este hipnótico video: surrealismo, invasión alienígena, película de acción, comedia absurda y dislocada, etc.

https://www.youtube.com/watch?v=Osqf4oIK0E8

 

  1. Run The Jewels – Ooh LA LA – feat. Greg Nice & DJ Premier

Quemar dinero intencionalmente siempre será una imagen poderosa, revolucionaria y hasta liberadora, una libertad de la que habla el epígrafe de este video, el cual necesariamente se sintoniza con las masivas marchas y protestas del 2020 de la comunidad negra en Estados Unidos. Aquí le cantan a la inequidad de una sociedad y bailan por la destrucción de su mayor símbolo: la riqueza representada por el dinero de papel y de plástico.

https://www.youtube.com/watch?v=Sff7Kc77QAY

 

  1. Vinch – Kill Bill

Un video con vocación formalista, pues salvo por la presencia (y no necesariamente protagónica) del performance de Vinch, lo que se impone es la imagen en permanente cambio y movimiento a partir de texturas, manchas, colores, sobreimpresiones, collage y todo tipo de intervenciones que hacen de esta una pieza dinámica y expresivamente rica. Además, el video opta por una verticalidad que en estos tiempos de Instagram y Tik Tok ya ha dejado de ser una rareza en el mundo del videoclip.

https://www.youtube.com/watch?v=fQotOU2a2CE

 

  1. Piero Pirupa – Braindead (Heroin Kills)

Las representaciones de los estados alterados de la mente por vía de las drogas suelen ser ingeniosas y dislocadas visualmente. Esta, particularmente, resulta también divertida y hasta irreverente. Por eso parece haber una contradicción entre el discurso contra las drogas que hace este presentador y los efectos que luego experimenta. Una contradicción que, por el tono del video, parece más una desenfadada burla que la cantaleta aleccionadora de un viejo conservador.

https://www.youtube.com/watch?v=YF_SJ2aTUMs

 

  1. ¿Quién Los Mató? – Hendrix, Nidia Góngora, Alexis Play & Junior Jein

Podría decirse que en 2020 el Covid opacó el sistemático asesinato de líderes sociales y jóvenes que ocurrió en Colombia. Aunque sin Covid, ¿Qué tanto se le hubiera hecho eco a esta situación y se hubiera solucionado? No mucho, probablemente, por eso se debe llamar la atención sobre ella de todas las formas posibles. Esa es la clara intención de este video, en el cual el cineasta Johnny Hendrix Hinestroza acompaña las denuncias de la canción con poderosas y emotivas imágenes: ataúdes en medio de cañaduzales, madres que lloran y claman por sus hijos, jóvenes cantando desde la muerte. Un video necesario en Colombia, que además si alinea con la consigna de “Las vidas negras importan”.

https://www.youtube.com/watch?v=i7vBVvvHBYY

 

  1. Arca – Mequetrefe

La transformación del cuerpo en esta artista venezolana es una de las bases de la concepción visual de sus videos y de su vida misma. Más allá de la androginia de la que parte este performance, la sistemática transformación de su imagen es la visceral lógica que rige este video. Ya sea desde el maquillaje, el vestuario, los accesorios o los efectos visuales, es un cuerpo en permanente mutación, consiguiendo con ello una pieza de gran fuerza rítmica y dinámica, así como de una expresividad con mucho sentido estético y transgresor.

https://www.youtube.com/watch?v=AZKPd3k6O6A

 

  1. King Gizzard & The Lizard Wizard – Intrasport

El uso de los efectos visuales ha sido una histórica constante del videoclip, pero este video juguetea con la idea de conseguir efectos visuales sin la intervención de la tecnología. Un juego paródico solo con la puesta en escena para crear fotos fijas y congelados con desplazamiento de la cámara, como los que se ven frecuentemente desde Matrix. El resultado son unas divertidas imágenes donde intencionalmente se evidencia el truco, en un gesto que bien se podría tomar como crítico o reflexivo sobre el efectismo en el videoclip. Además, también hay juego y parodia en esa pequeña arqueología de una fiesta exclusivamente de hombres que propone la historia.

https://www.youtube.com/watch?v=05s4dEcAgMI

 

  1. Bronson – Keep Moving

Este video es la perfecta metáfora del salvajismo y automatismo del mundo corporativo con los afanes y comportamientos de sus ejecutivos y oficinistas. Los efectos visuales que someten a estos ambientes a esos violentos torrentes de gente y mobiliario de oficina, resultan elocuentes e impactantes para desarrollar su premisa, tan básica como la letra de la canción, pero con una fuerza visual y simbólica que da pie a un sinnúmero de lecturas sobre ese universo, tan impoluto como deshumanizado.

https://www.youtube.com/watch?v=grYhC0-fSMo

 

  1. Tierra Whack – Dora

Aunque el color se revela como el primer protagonista de este video, es toda su estética entre kitsch, camp y artesanal lo que define una concepción visual que ya se había visto en otras propuestas de esta cantante. Sin tener mucho que ver con las cuestiones de consumismo y arribismo planteadas en la letra, los coloridos objetos y diseños se mantienen en constante movimiento, resultando estimulantes estéticamente y sugestivos en las relaciones e hibridaciones que establecen entre ellos.

https://www.youtube.com/watch?v=QCCxLpT9ymc

Crimson Peak (La cumbre escarlata), de Guillermo del Toro (2015)

Los fantasmas sí existen

Por: María Fernanda González García

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El inicio y el cierre de esta obra cinematográfica es la imagen de Edith (Mia Wasikowska) con lágrimas en sus ojos, mirando a la pantalla parece despedirse de alguien, del ser amado o del mismo público que probablemente experimentaría lo mismo que yo al terminar la proyección: una actitud lastimera y algo aburrida. Reconozco que la obra tuvo sus momentos de gloria, pero algo que parecía de terror terminó siendo una película romántica con algunos fantasmas.

Nuestra protagonista, Edith, es una joven inglesa de familia adinerada que al encontrar el amor termina involucrándose en algo más turbio (o escarlata en este caso). La escritura y el cultivo de su intelecto la distingue entre las demás mujeres de su entorno social. Vemos que esta escritora busca publicar una historia de fantasmas, pero es rechazada en una entrevista porque su estilo no es lo suficiente atractivo para el editor. Esa idea lastimosamente se pierde entre las demás escenas: brutalidad, misterio, drama y más drama.

Nos encontramos con una obra que contiene algunos referentes ya trabajados por el director:

-El color escarlata (que ya conocíamos en Hellboy).

-Un sótano que guarda secretos (similar al secreto del Espinazo del diablo).

-Espectros delgados (las interpretaciones de Doug Jones en El laberinto del Fauno).

En cuanto a los demás actores, admiro el trabajo espléndido de Tom Hiddleston y Jessica Chastain, quienes interpretan a un par de hermanos cuya relación sanguínea va un poco más allá de lo convencional. Su actuar choca con lo que estamos acostumbrados a ver y lo mejor de todo es el cambio de papel de Tom, quien pasa a ser un salvador cuando en realidad era un antagonista.

Creo que los únicos fantasmas que vi fueron los de mis expectativas frente a esta película, le he dado varias oportunidades para poder convencerme de su ingenio, pero aún siento que el tema romántico terminó derribando lo que pudo ser una buena película de Del Toro.

Películas recomendadas del 2020

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Oswaldo Osorio

Con un año así, no es posible hacer este conteo de recomendados solo con las películas estrenadas en nuestra cartelera, la cual no tuvo ni un 20% de los títulos de años anteriores. Apenas un par de este listado pudieron ser vistas en una sala de cine, las demás están en las distintas plataformas de streaming o descargadas online.

  1. Una vida oculta, de Terrence Malick

Ya este director nos tiene acostumbrados a sus hondas incursiones por el espíritu humano, sustentadas en reflexivos relatos de largo aliento cargados de poesía visual. Esta vez lo hace con la historia de un objetor de consciencia contra la exigencia de jurar fidelidad a Hitler para los austriacos.

  1. Jojo Rabbit, de Taika Waititi

Otra película sobre el nazismo, pero esta vez con una aproximación fresca, emotiva, paródica y divertida, como pocas lo han hecho con un tema siempre tan grave y cruento.

  1. Pienso en el final, de Chalie Kaufman

No es posible decir con certeza sobre qué es o qué nos quiere decir esta película de este siempre estimulante y complejo director y guionista. Puede ser sobre el amor, la vejez, la muerte o el tiempo. Lo cierto es que no es un cine común o convencional, sino uno que le exige atención e imaginación al espectador.

  1. Ya no estoy aquí, de Fernando Frías

Esta es la historia de lo que implica la cumbia como movimiento musical, social y de identidad en ciertos sectores marginales de América Latina; pero también es sobre los inmigrantes en Estados Unidos y el duro despertar a la vida adulta de un joven mexicano.

  1. Un buen día en el vecindario, de Marielle Heller

La historia del Señor Rogers, un célebre y querido conductor de un programa infantil en Estados Unidos, es contada aquí de forma inteligente a partir del contraste con la cínica mirada de un periodista. Una película donde la visión amarga de la vida es confrontada con la posibilidad de una mirada de bondad y esperanza.

  1. Descansa en paz Dick Johnson, de Kirsten Johnson

Esta directora documentó los últimos años de vida de su padre y recreó sus posibles muertes. Con esto realizó un ingenioso y emotivo documental con componentes de ficción para despedirse de su padre y, de paso, reflexionar sobre la vida, la muerte, el amor filial y la memoria.

  1. Borat 2, de Jason Woliner

Borat vuelve a Estados Unidos para ridiculizar y poner en evidencia la ignorancia y doble moral de muchos de quienes habitan ese país. Esta vez lo hace en medio del Covid y la campaña a la presidencia, confrontando a sus personajes y al espectador con atrevidas e irreverentes situaciones, donde resulta difícil diferenciar cuáles son reales y cuáles puesta en escena.

  1. Retrato de una mujer en llamas, de Céline Sciamma

Una bella y sutil historia sobre la relación entre una aristócrata y una pintora. Un relato que, con su trama sencilla y narración serena, habla con fuerza y hondura del amor entre mujeres y el empoderamiento femenino en pleno siglo XVIII.

  1. Soul, de Pete Docter

Pixar sorprende de nuevo con una historia con una carga trascendental y existencial que parece difícil creer que sea (también) para un público infantil. Un pianista que se confronta con la muerte y un alma no nacida que hace lo propio con la vida, no parece una historia para niños, pero Pixar lo hace posible.

10. Mank, de David Fincher

Aunque relatos que hablan y homenajean a un personaje y el ambiente del Hollywood clásico no es mucha novedad, esta historia sobre el guionista de El ciudadano Kane resulta llena de ingenio con sus palabras, evocadora con su contexto y poderosa con sus imágenes.

 

Tenet, de Christopher Nolan

Truco de mago

Oswaldo Osorio

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Cuando la película más esperada del año, del director más interesante del cine mainstream de la última década, luego de correr el velo de una sofisticada premisa, parece ser solo una cinta de acción y espías como cualquier otra, uno quisiera pensar que el problema es del propio entendimiento y no del admirado cineasta. Entonces uno repasa, hacia adelante y hacia atrás, sus componentes y construcción, para encontrar esas piezas o ese sentido que puedan darle el giro a una película que uno quisiera que fuera compleja, pero que solo ve complicada.

Los juegos y elucubraciones del cine con el tiempo siempre han sido fascinantes, lo cual se puede sustentar, justamente, con cuatro títulos de este mismo director: Memento (2000), Inception (2010), Interstellar (2014) y Dunkirk (2017). ¿Pero qué pasa con esta nueva película en la que solo parece hacer un juego de palíndromo temporal (como su título) con un argumento, en últimas, muy básico? La respuesta tal vez está en el viejo y confiable método de relacionar forma y fondo.

Lo primero es clarificar la complicada trama (que por su confusa naturaleza no tiene riesgo de ser spoiler): unos científicos en el futuro inventan una manera de invertir el flujo del tiempo en objetos y personas (la base es un principio físico: disminuir la entropía de estos) y un agente debe detener a un hombre que tiene el poder de moverse en el tiempo y sus intenciones de acabar con la humanidad.

La primera parte de esta explicación parece deslumbrante, mientras la segunda, es la misma historia del bueno que, para salvar el mundo, lucha contra el malo y, por supuesto, también a la chica, no importa si al hacer esto último pone en riesgo al planeta entero (como si fuera uno de esos elementales relatos de Superman que siempre antepone la seguridad de Luois Lane sobre cualquier cosa).

Entonces, esa “tenaza” temporal que se aplica en cada secuencia de acción, definida por ese principio físico y de ciencia ficción que casi nadie entiende en su momento (ni siquiera el mismo Protagonista), determina el motor de la trama y de esas escenas. El problema es que, como si fuera truco de mago (y Nolan conoce muy bien esto, como nos lo explicó en El gran truco, 2006), mientras con una mano distrae a la audiencia (con las intensas secuencias de acción y sus juegos temporales), con la otra nos pasa rápidamente ante los ojos una “deslumbrante” historia constituida apenas por esquematismos y vacíos argumentales, la mayoría de ellos solucionados o explicados por ese as en la manga que tienen todas las películas sobre viajes en el tiempo: es una paradoja temporal.

Que el ingenio de Nolan sigue destacándose y que cada vez busca nuevas y estimulantes formas de contar una historia, de eso no hay duda. La música, por ejemplo, es aquí uno de esos elementos concebidos de forma diferente. Que siempre le funciona, no necesariamente, sobre todo en este caso, cuando el espectador la mayor parte del tiempo no tiene claro lo que está viendo (la confusión de soldados enmascarados que van y vienen en la gran secuencia final es un ejemplo de ello). Y cuando se aclara algo, resulta de una simpleza casi vergonzosa, como las razones del villano para acabar con el mundo.

Por eso, en últimas, tal vez lo mejor es disfrutar esta película de manera compartimentada: las secuencias de acción como si fuera una película de acción, las de los elaborados planes como si fuera una de Misión Imposible, y las de sofisticado espionaje como si fuera una de James Bond.

 

Canaguaro: Revista de cine colombiano

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La Revista CANAGUARO, dedicada enteramente al cine colombiano, presenta su primera edición. Se trata de una publicación que busca solucionar el desequilibrio que actualmente existe entre la gran producción nacional y los escasos espacios especializados en el audiovisual que hay en Colombia, los cuales, además, solo parcialmente se ocupan de la actividad local.

Canaguaro es una publicación de Cinéfagos.net, portal dedicado a la difusión del cine y a la formación de públicos, dirigida por el crítico de cine Oswaldo Osorio. Esta primera edición trae un contenido especializado (críticas, entrevistas, festivales, artículos, ensayos y documentos), compuesto por 55 textos y elaborados casi por la misma cantidad de críticos, académicos, especialistas y periodistas de todo el país, desde los más veteranos y reconocidos hasta las nuevas generaciones de escritores de cine.

La revista será cuatrimestral y digital en tres modalidades: una edición virtual alojada en el portal www.cinefagos.net (canaguaro.cinefagos.net/ ), más otra versión con diseño editorial que se distribuirá gratuitamente en el sitio, boletines y redes y que se podrá descargar en PDF, EPUB y MOBI.

Salas de cine y cineclubes en Medellín 1956 – 2020

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Con el objetivo de indagar en la historia de la exhibición cinematográfica en Medellín, con énfasis en los espacios de programación alternativa, nace la investigación Salas y cineclubes en Medellín, realizada por el profesor e investigador Oswaldo Osorio y en la cual desarrolla un recorrido histórico cinematográfico, patrimonial y socio-cultural sobre las salas de cine de la ciudad y los principales cineclubes, desde 1956 (año en que se funda el primer cineclub) hasta nuestros días.

La investigación no sólo propone la elaboración de un mapa que ubique dichos espacios de exhibición, en especial en la zona centro donde se concentraba la mayoría de ellos, sino también el análisis de sus características y dinámicas socio-culturales. Este proyecto es posible gracias a la convocatoria de Estímulos PDL Y PP Cultura 2020 de la Secretaría de Cultura Ciudadana de Medellín.

Aunque apenas a un par de décadas de su invención ya era considerado el doble carácter de arte e industria del cine, en realidad solo es desde finales de la década del cincuenta del siglo pasado que se empiezan a diferenciar los espacios de exhibición entre un tipo de cine y otro. Esto se da con la aparición de las salas de arte y ensayo y la proliferación de cineclubes, fenómenos que, en gran medida, fueron consecuencia de una nueva concepción del cine definida por el cine de autor y las nuevas olas, en especial la Nueva Ola Francesa. Es por eso que el rango de análisis empieza en 1956, año en que se funda el Cine Club Medellín, fecha y suceso que sirven como punto de partida para contar una doble historia que corre paralela y que se entrecruza en ciertos escenarios y momentos.

A manera de introducción, la investigación elabora un panorama histórico con la llegada del cine a la ciudad, los antecedentes y cualidades de las salas y ciertas prácticas espectatoriales. El recorrido continúa con la proliferación de los espacios de exhibición a partir de los años cincuenta, que va de la mano con la incorporación de la asistencia al cine entre las prácticas cotidianas de los habitantes. En este punto se relaciona un inventario de las salas de cine de la ciudad, destacando las diferentes dinámicas de su funcionamiento y procesos como las salas de barrio en relación con las salas del centro y luego su paulatino desplazamiento a las periferias y transformación en múltiplex en centros comerciales, así como también enfatizando en aquellas salas con una oferta alternativa como el Subterráneo, el Cine Centro, el teatro Libia, la cinemateca del MAMM y del Museo de Antioquia y el Centro Colombo Americano.

La historia de los cineclubes, por su parte, se construye a partir de las voces de sus integrantes, destacando las lógicas de su programación y el proceso de aceptación que atravesaron en sus inicios por parte de la comunidad eclesiástica.

El relato se acompaña además de un mapa que ubica las salas del centro de Medellín. Así mismo, un doble y comparativo registro fotográfico: imágenes de archivo de los principales teatros e imágenes que registran el estado actual de lo que sobrevive de esos lugares o sus pasadas ubicaciones.

Este proceso investigativo consigue consolidar un conocimiento histórico como aporte a la memoria cinematográfica, audiovisual, social, cultural y patrimonial de la ciudad, en especial del centro de Medellín; una memoria de importantes lugares y prácticas que están siendo olvidadas o que, incluso, las nuevas generaciones de plano desconocen, y cuyo estudio y reflexión puede contribuir al enriquecimiento de las prácticas y procesos de divulgación actuales en el cine y el audiovisual.

 

Él, de Luis Buñuel (1953)

¿Si tan terrible es, por qué te casaste con él?

Por María Fernanda González García

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Después de seis años de exilio en territorio latinoamericano, el director aragonés Luis Buñuel realizó una de las obras más reconocidas de su etapa mexicana: Él. Una radiografía del comportamiento de una sociedad de los años cincuenta: elitista y religiosa, donde la conducta violenta y obsesiva de un hombre se esconde en la imagen de un caballero.

El guion es una adaptación de la novela con el mismo nombre escrito por Mercedes Pinto (1926), donde narra las situaciones difíciles que pasó desde su luna de miel, por culpa de los celos enfermizos de su primer esposo, el capitán de la Marina Juan de Foronda y Cubillas.

Entre los personajes de la película, encontramos uno de los galanes de la Época de Oro del cine mexicano: Arturo de Córdova, interpretando a Francisco Galván de Montemayor, un individuo de clase alta con imagen intachable, quien logra evadir los juicios hacia su comportamiento violento gracias su apellido de élite y amistad con la iglesia. Este hombre no conocía mujer alguna hasta que, en aquel jueves santo, durante el rito del lavado de pies, observando a los feligreses encuentra los pies delicadamente calzados y bellos de Gloria Milalta, interpretada por Delia Garcés.

Esta obra no es una historia romántica, es una ejemplificación de la obsesión y egoísmo de un hombre enfermo que, llevado por sus alucinaciones y creencias, pone en peligro la vida de su esposa, conocidos y amigos. Es una crítica directa sobre la sociedad que justifica el actuar violento de un sujeto cambiando el papel de la víctima a victimaria: “Debes tratarlo con dulzura”. Él nunca dará su brazo a torcer y aunque en el desenlace de la película se le observa como un reinsertado en la comunidad religiosa, su caminar en forma de serpenteo hacia la oscuridad nos da a entender otra idea.

Borat 2, de Jason Woliner

Burlarse en grande de América de nuevo

Oswaldo Osorio

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El periodista más célebre de Kazajistán, Borat Sagdiyev, vuelve a Estados Unidos para ridiculizar y poner en evidencia la ignorancia y doble moral de muchas de las personas que habitan esa “gran nación”. Ya lo había hecho en Borat (2001), con una serie de reportajes para entender la idiosincrasia de ese país, pero ahora lo tiene que hacer para salvar su vida, todo esto en medio de la pandemia y la contienda electoral más polarizada de la historia estadounidense.

Borat Subsequent Moviefilm (2020), se estrenó en Amazon Prime Video justo una semana antes de unas elecciones presidenciales marcadas por el repudio mundial al Presidente-candidato Donald Trump y la mentalidad abstrusa de quienes lo respaldan. Detrás de ella está Sacha Baron Cohen, un polifacético humorista inglés con una propuesta cómica en extremo provocadora e irreverente. Para sus personajes, Ali G, Borat y Brüno, no hay nada prohibido ni sagrado, van por la vida confrontando ideologías y costumbres conservadoras y puritanas, exponiéndolas ante las cámaras y la audiencia.

¿Pero realmente las expone o, como en la lucha libre, todo parece una puesta en escena? No hay una respuesta clara para esto, y justamente ahí está la esencia de su radical propuesta: el punto de partida es la lógica del falso documental, donde terminan siendo borrosas las fronteras de lo que es falso y lo que es documental. Pero que Rudolph Giuliani, exalcalde de Nueva York y abogado de Trump, entró a esa habitación de hotel con la joven periodista, no hay duda de que ocurrió; o que la mujer que cuidaba a la hija de Borat sabía o no que todo era una irreverente charada, no está claro.

El caso es que, con ese mismo espíritu, Borat recorre Estados Unidos y habla sobre el aborto, las cirugías plásticas, el machismo, las ceremonias sociales, el antisemitismo, las teorías de conspiración, Trump, la pedofilia, los republicanos, el racismo y, por supuesto, el covid, el tema que amarra con ingenio y solidez toda esa disparatada e hilarante historia. Además, con este tema propone un sorpresivo giro al final, con el cual le da el último y contundente golpe de opinión a la administración Trump, que es esta vez el principal blanco de sus críticas y burlas.

En un mundo genuflexo ante la corrección política y colmado de las vociferaciones del consumismo y la derecha política, resulta liberador y refrescante ver insolentes y libertarias películas como esta. Pero además, una película con una rara combinación de original entretenimiento con fuerte contenido político y crítico. Aunque puede que para entender tanto ese tipo de humor como su carga ideológica, tal vez haya que coincidir con la perspectiva de Baron Cohen y su equipo, porque de lo contrario, puede que solo se pueda ver mal gusto, pecado, irrespeto, comunismo y todas esas ignominias.