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Abelardo de la Espriella: del litigio y el emprendimiento a la Presidencia de Colombia

En 2019 dijo que solo entraría en política “en un caso extremo, para salvar el país”. Seis años después, Abelardo de la Espriella convirtió esa advertencia en candidatura y ganó la Presidencia.

  • Abelardo de la Espriella con su esposa Ana Lucía Pineda y sus cuatro hijos: Lucía, Salvador, Filippo y Francesca. Foto: Redes Sociales
    Abelardo de la Espriella con su esposa Ana Lucía Pineda y sus cuatro hijos: Lucía, Salvador, Filippo y Francesca. Foto: Redes Sociales
Daniel Rivera Marín

Editor General

hace 1 hora
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El 16 de julio de 2025, Abelardo de la Espriella decidió ser candidato a la Presidencia de la República. Ese día inscribió su comité de firmes ante la Registraduría. El país lo conocía desde hacía años, sobre todo, por su trabajo como mediático abogado litigante. ¿De dónde había salido político con tremenda ambición? Lo había advertido desde 2019 en una entrevista con el programa Los Informantes, de Caracol Televisión: “Solo me metería en política en un caso extremo, de extrema necesidad, para salvar el país”; la periodista María Elvira Arango entonces le preguntó a qué se refería, y este contestó: “Que por ejemplo la izquierda radical se quiera tomar este país; ahí sí van a tener en mí a un guerrero incansable”.

De la Espriella llegó para ocupar el puesto del outsider: el hombre no interesado en la política que llega para hacer política, recogiendo los votos de quienes se dicen cansados de las mañas y la corrupción. Aunque anunció aquel día de julio su comité de firmas, días antes había participado en un encuentro virtual de seguridad organizado por el Centro Democrático y al que también asistió Vicky Dávila. Desde el primer momento se ubicó en contra del Gobierno nacional y sedujo al espectro derecho de la política. Meses después, contó con el aval del partido Salvación Nacional.

Abelardo Gabriel de la Espriella Otero nació el 31 de julio de 1978 en Bogotá por un mero golpe azar, pues se declara costeño de pura cepa, pues se crio entre Sahagún y Montería. Es el segundo de tres hermanos, hijo de Abelardo de la Espriella Juris, abogado, quien fue notario, juez y magistrado, y de María Eugenia Otero Aldana, también abogada; era natural que del matrimonio uno de los hijos saliera apasionado por el Derecho.

En varias entrevistas, Abelardo se ha mostrado como un emprendedor. Dice que siendo un niño, cuando sus padres le regalaron un Nintendo, él jugó solo media hora porque se dio cuenta de que era una pérdida de tiempo, así que decidió alquilarlo por hora. “Rápidamente había 300 niños haciendo fila para jugar”, dijo con exageración costeña en una entrevista Juanpis González, el personaje creado por el actor Alejandro Riaño, y añadió que hasta tuvo una tienda de barrio antes de los 15 años.

Cursó la educación secundaria en el colegio La Salle, en Montería. Estudió Derecho en la Universidad Sergio Arboleda, donde también obtuvo una maestría en Derecho. Es especialista en Ciencias Penales y Criminológicas de la Universidad Externado de Colombia; especialista en Derecho Administrativo de la Universidad del Rosario; y máster y licenciado en Derecho de la Universidad de Nebrija.

El país lo conoció después de que, en 2002 y a los 24 años, creara la firma de abogados De la Espriella Lawyers Enterprise, que con los años adquirió fama nacional. En 2004 también creó la Fundación Iniciativa por la Paz (Fipaz), con la que canalizó su participación en las negociaciones del gobierno de Álvaro Uribe Vélez con las Autodefensas Unidas de Colombia, en Santa Fe de Ralito, Córdoba.

De la Espriella ha dicho en varias oportunidades que su rol se limitó al acompañamiento civil y a la gestión de actividades públicas, que su trabajo se ajustó a la legalidad. Distintos testimonios de excomandantes paramilitares afirman que la fundación recibió más de 1.300 millones de pesos de las AUC para organizar foros y debates sobre el proceso de paz. Las denuncias penales abiertas contra De la Espriella por supuestos vínculos con el paramilitarismo y manejo de dineros ilícitos fueron archivadas y precluidas en 2009 por la Fiscalía 10 Especializada Antiterrorismo, que determinó que no existían méritos para continuar la acusación.

En 2008 contrajo matrimonio con la administradora de empresas Ana Lucía Pineda, con quien tiene cuatro hijos: Lucía, Salvador, Filippo y Francesca. Durante la campaña, Abelardo se ha mostrado como un hombre de familia; su esposa creó el movimiento “Tigresas de la patria”, con el que ayudó a la campaña.

Según varias entrevistas, Ana Lucía fue la primera persona a la que De la Espriella le dijo que quería lanzarse a la Presidencia de la República, decisión que apoyó enteramente y que los trajo de vuelta a Colombia, después de estar viviendo en Italia. Han narrado que sus familias eran cercanas en Montería y que se conocieron de niños, reencontrándose años después, como si se tratara de un amor señalado por el destino, como de telenovela.

Pero su rol más conocido, junto a sus pintas camaleónicas que han ido de los “cachacos” de cuadros y rayas hasta los coloridos equipados de sombrero, es el de abogado litigante. Además de haber representado a parapolíticos como Rocío Arias y Leonora Pineda, que lo llevaron a ser más conocido ante los medios de comunicación, fue apoderado de las víctimas de la explosión del oleoducto de Dosquebradas, Risaralda, ocurrida el 23 de diciembre de 2011, en la que murieron 32 personas; denunció a miembros de la junta directiva de Ecopetrol por homicidio a título de dolo eventual.

Representó a los hijos del fallecido Jairo Varela, fundador del Grupo Niche, en el proceso de repartición de bienes y derechos sobre su obra musical. Llevó la representación de Natalia Ponce de León, víctima de ataque con ácido; de la familia de Rosa Elvira Cely (probono), víctima de feminicidio; de Eileen Moreno, víctima de violencia de género; de comunidades indígenas afectadas por la contaminación de Cerro Matoso; y del capitán del Esmad en el caso de la muerte de Dilan Cruz.

Fue apoderado del expresidente Álvaro Uribe contra Daniel Mendoza, creador de la serie “Matarife”. Entre 2013 y 2019 fue abogado del empresario Álex Saab, acusado de lavado de dinero y de ser presuntamente testaferro de Nicolás Maduro. También defendió a David Murcia Guzmán, condenado por crear la pirámide DMG.

Desde hace siete años, se hizo emprendedor; creó la línea De la Espriella Style, bajo la cual presentó la línea de ropa masculina Siempre Avanti; con el cantante Silvestre Dangond lanzó el ron Defensor y el vino Fratellone —que tuvieron pérdidas millonarias en los últimos años—, además del restaurante Místico. Otras marcas incluyen los sombreros Don Abelardo y el café Hope.

Con una vida mediática que ha transcurrido ante el país, Abelardo de la Espriella repite un camino como el recorrido por otros outsiders como Donald Trump y Javier Milei, que estuvieron en medios de comunicación como analistas o enseñando sus técnicas de negocio. Aunque conoce los caminos del Derecho, su mayor reto será gobernar para todo el país, donde 49 por ciento de los votos fueron dirigidos a un candidato completamente opuesto a su pensamiento.

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