Al cumplirse 25 años del inicio de las sesiones de la Asamblea Nacional Constituyente, que le dio vida a la Constitución de 1991, con la que el país evidenció cambios en la estructura del Estado y su relación con la ciudadanía, para algunos constituyentes hay un sinsabor debido a la cantidad de veces que ha sido reformada y manoseada por cada uno de los gobiernos, mientras que otros aseguraron que es un documento se ha quedado corto.
Entre los cambios que dejó la Constitución del 91 se destacan el surgimiento de la tutela, el catálogo de los derechos fundamentales, el reconocimiento de las minorías étnicas y de la equidad de género, la descentralización, así como la creación de la Fiscalía, de la Corte Constitucional y la autonomía del Banco de la República.
Para el abogado constitucionalista, Juan Manuel Charry, en estos 25 años la Constitución ha sido reformada en su esencia al recordar que ha tenido cerca de 40 reformas. “Han pasado muchas cosas. La Corte Constitucional adoptó una posición de juez hiperactivista. Tenemos un sistema político presidencialista, un sistema de partidos en crisis, un sistema de autonomías territoriales que no funcionan adecuadamente, una profunda crisis de la Justicia”.
En consecuencia, dijo Charry, se evidencia que la idea original de la constituyente ha sido reformada y que hoy tiene muchas malformaciones que aquejan vicios del sistema político y de Gobierno. “El gran éxito de la Constitución del 91 es el diseño del Banco de la República que logró fortalecer la moneda, bajar el índice de inflación a un dígito y tener una economía estable”.
¿Y los constituyentes?
El constituyente y exministro de Justicia, Juan Carlos Esguerra, aseguró que hoy la Constitución sigue vigente en lo fundamental que es la parte dogmática de la Constitución, es decir, aquella en donde se hacen las definiciones de los principios básicos, en materia de la carta de derechos y la definición de que el Estado es multiétnico, multicultural y diverso, pero que tiene que ser uno solo. Eso sigue vigente”.
Para Esguerra los sinsabores están relacionados con las reformas que se adoptaron en materia del funcionamiento del Congreso y la estructuración de la Justicia. “Hay que confesar que no nos quedó del todo bien y que desde entonces se ha venido acusando una serie de problemas muy aburridores. El exceso de autonomía condujo a que el tema quedara bastante mal”.
Por su parte, el exministro y constituyente Juan Gómez Martínez recordó que uno de los temas que había que modificar era el de la Justicia y a pesar de eso, aseguró, hoy está fallando. “Recuerdo que Eduardo Verano de la Rosa pasó una proposición que decía que la Constitución no se podía reformar en los próximos ocho años, yo le dije que no la firmaba porque para mí había que reformarla inmediatamente y tan es así que no logró que la gente le firmara esa proposición. Ahí nos dimos cuenta que se habían hecho cosas que había que modificar. De modo que se hizo un trabajo muy importante, pero no perfecto”.
Para el también constituyente Jaime Fajardo Landaeta la Constitución del 91 está más vigente que nunca, pero destacó que todas las reformas que ha tenido en lo fundamental han estado dirigidas a acabarla.
“Los constituyentes tuvimos un error y fue que cerramos el Congreso para que la Constitución tuviera un despliegue sano y democrático y resulta que después nos impedimos nosotros mismos ser parte de ese Congreso. Entonces volvió la maquinaria con una posición de revancha contra la Constitución y empezaron un trabajo por desmontarla, eso hizo mucho daño”.
Destacó que uno de los artículos más dañinos que salió después fue el de la reelección presidencial debido a que se perdían los pesos y contrapesos que se habían planteado. “Es importante destacar que no medimos en esa Constitución la acción del narcotráfico y de la parapolítica en Colombia. Y entonces, el narcotráfico empezó a utilizarnos con los mecanismos de descentralización para sus propios intereses. En contraste, la tutela acercó la justicia al ciudadano y con eso se reivindicó el respeto a los derechos fundamentales”.
“La desguazaron”
El también constituyente, Carlos Holmes Trujillo, dijo que lo que ha pasado con la Constitución 25 años después es que la han “desguazado” debido a la cantidad de reformas que se le han hecho sin un objetivo claro y a la interpretación que se le han dado a muchas normas que no tienen nada que ver con el espíritu con el cual fueron aprobadas. “Todo esto me lleva a este triste balance: a la Constitución la han desguazado y eso no es bueno”.
Agregó que considera que la columna vertebral de la Constitución es la participación democrática, la carta de derecho, los mecanismos para que fuera eficaz el ejercicio de los derechos, la descentralización con autonomía y la nueva estructura del poder judicial que dio lugar a la creación entre otros, de la Corte Constitucional y de la Fiscalía. “Creo que ha habido un avance en la eficacia que ha tenido la acción de tutela, no obstante soy de los que cree que el ejercicio de la tutela debe ser reglamentado. Con respecto al poder judicial está viviendo un momento crítico y difícil. Con la descentralización lo que se percibe es una tendencia nuevamente a la centralización lo cual va en contra vía de las decisiones que se tomaron en esa época. De manera que hay un sabor agridulce”.