Una emergencia invernal sin precedentes recientes atraviesa el departamento de Casanare tras varios días de lluvias ininterrumpidas. Las intensas precipitaciones han provocado el desbordamiento masivo de importantes cuencas hidrográficas, dejando un saldo preliminar de más de 4.200 familias afectadas.
La cifra, por estimaciones según los organismos de gestión del riesgo, seguirá en aumento a medida que avancen los operativos en los sectores rurales más aislados.
Es más, la magnitud del evento invernal obligó a la administración departamental a decretar la calamidad pública en todo el territorio.
Actualmente, se mantiene la alerta roja activa sobre las cuencas de los ríos Casanare, Ariporo, Pauto, Cravo Sur y Tocaría, cuyos niveles superaron de forma crítica sus límites habituales, lo que ha generado inundaciones en varias zonas del departamento.
¿Qué zonas están en mayor riesgo?
El municipio de Nunchía se convirtió en uno de los puntos más críticos de la tragedia. La crecida y posterior desbordamiento del río Tocaría sumergió sectores enteros como Sirivana y El Pretexto, donde decenas de viviendas quedaron completamente rodeadas por las aguas.
Las familias que habitaban la zona se vieron forzadas a abandonar sus hogares en medio de la crecida de la corriente para resguardarse.
La crisis se extiende de manera uniforme hacia otras localidades. En municipios como Yopal, Algarrobo, San Luis de Palenque y Hato Corozal, las autoridades locales estiman que más del 70% de la población ha sufrido afectaciones directas o indirectas por las inundaciones.
A estos se les suma la pérdida de áreas productivas, el colapso de vías que conectan la zona y el aislamiento de poblaciones enteras gracias a las inundaciones.
Operativos de rescate y despliegue militar
Debido a que las condiciones meteorológicas desfavorables han imposibilitado las maniobras desde el aire, las labores de evacuación y asistencia se están realizando por vía acuática.
Cuerpos de rescate, entre ellos los Bomberos Voluntarios de Yopal, han mantenido jornadas ininterrumpidas durante la noche y la madrugada para evacuar a habitantes atrapados en fincas inundadas y poner a salvo animales de producción y compañía.
A estos esfuerzos se sumaron tropas de la Décima Sexta Brigada del Ejército Nacional. Un operativo fue desplegado en los sectores de mayor riesgo para coordinar el traslado de personas vulnerables a albergues temporales, así como para movilizar personal médico y transportar kits de alimentos, ropa y medicamentos hacia las zonas de difícil acceso.
Frente al desabastecimiento y las pérdidas materiales, la Gobernación de Casanare habilitó una convocatoria de ayuda humanitaria para la recolección de agua potable, alimentos no perecederos, colchonetas, hamacas y pañales. Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía a encauzar las donaciones a través de los canales oficiales.
Por su parte, los organismos de gestión del riesgo instaron a las personas que habitan la zona a no intentar cruzar vías inundadas, mantenerse lejos de los ríos y acatar estrictamente las órdenes de evacuación preventiva mientras persista la temporada de lluvias en la región.
En distintas ciudades ya se inician labores para recolección de enseres que puedan servir a las comunidades afectadas en Casanare.
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