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“Hay un clamor por la seguridad”: Óscar Naranjo

  • El general (r) Óscar Naranjo dice que no es político y que es un servidor público que busca apoyar al Estado. FOTO Colprensa
    El general (r) Óscar Naranjo dice que no es político y que es un servidor público que busca apoyar al Estado. FOTO Colprensa
Por óscar andrés sánchez á. | Publicado el 23 de marzo de 2017
17

meses estaría en el cargo de vicepresidente el general (r) Óscar Naranjo.

5

años fue director de la Policía Nacional el general Óscar Naranjo.

en definitiva

El general (r) Óscar Naranjo asumirá como vicepresidente de la República, luego del retiro de Germán Vargas Lleras. Implementación y seguridad ciudadana, los principales retos.

Mientras el vicepresidente Germán Vargas Lleras presentaba su rendición de cuentas en la noche del pasado martes, la bancada del partido de La U se congregaba en la casa del senador Roy Barreras. Esperaban que el general (r) Óscar Naranjo saliera del acto que lideró Cambio Radical para hacerle la bienvenida formal al cargo y, de paso, intentar alinearlo.

Efectivamente, cerca de 50 congresistas, de 58 que tiene La U, compartieron una comida con el designado vicepresidente de la República, al que sienten como de su partido. No obstante, en diálogo con EL COLOMBIANO, Naranjo dijo que no tiene militancia política y que asumirá la Vicepresidencia como servidor público, no como político.

Desde que fue aprobada la Constitución de 1991 ningún general retirado había ocupado un cargo de primer nivel dentro del Estado, con excepción de los que han sido embajadores. Antes, el Ministerio de Defensa era presidido siempre por generales retirados. El último fue Óscar Botero Restrepo (1989-1991).

Aunque le gustaría que en esta nueva etapa lo llamaran, simplemente, Óscar Naranjo, “porque es el único título que nadie le podrá quitar”, afirma que respetará el sentimiento de los colombianos. “Soy un ciudadano de a pie, sencillo, que va a la plaza de mercado, que va a cine. La gente me dice con mucho afecto: ‘general, siga siendo usted general’. La verdad es que no es una mala combinación ser un general vicepresidente”.

Sin tomar posesión el presidente Juan Manuel Santos ya le confió la coordinación general, por parte del Estado, para todo lo relacionado con la visita del Papa Francisco al país, entre el 6 y el 10 de septiembre de este año. También fue negociador del Gobierno en La Habana, y entre agosto de 2014 y junio de 2015 fungió como ministro del posconflicto y coordinó el Consejo de Seguridad Nacional.

¿Cuando toma posesión del cargo de vicepresidente?

“El procedimiento es que a partir de la renuncia del vicepresidente Germán Vargas Lleras el Congreso tiene un término no superior a diez días para resolver la aceptación o no de esa renuncia, e inmediatamente otros días para debatir o acoger mi nombre. Por lo tanto creería que a finales de esta semana que viene”.

Hace dos meses el presidente Santos anunció su llegada, pero apenas iniciaba el capítulo Odebrecht. ¿Se imaginó que asumiría en un momento tan crítico, con ambas campañas del presidente cuestionadas?

“Tengo confianza en que los mecanismos institucionales harán claridad sobre las responsabilidades individuales. Frente a esta situación, la trayectoria de servicio público me da la seguridad para asumir el cargo. Además, porque estamos frente a un Estado con independencia de poderes, que funciona, y con principios que rigen la vida de los colombianos, y que parten de la necesidad de que se aplique justicia con independencia”.

¿A nombre de qué partido político asume la Vicepresidencia de Colombia?

“No tengo militancia partidista, sin embargo acato las normas que rigen esta materia. Es claro que la fórmula del presidente Santos y su vicepresidente fue inscrita a partir de una coalición de partidos. Por lo tanto seré propuesto en el Congreso como parte de esa coalición de partidos”.

¿Qué funciones le asignó el presidente Santos?

“El presidente está trabajando en un decreto para delegarme funciones. En líneas generales, anunció cuatro grandes temas donde quiere que la Vicepresidencia, bajo mi conducción, haga énfasis. La primera es ser una especie de integrador político y gerencial en la implementación de los acuerdos de paz. La segunda, contribuir para superar los inconvenientes y la problemática de la inseguridad ciudadana. La tercera, las drogas y los cultivos ilícitos, y la cuarta, la protección de líderes sociales y defensores de derechos humanos”.

¿Quiere decir eso que adiós al vicepresidente entregando casas y acueductos?

“Así es. Los ministerios responsables y el propio presidente estarán al frente de la infraestructura, la vivienda y los servicios públicos”.

¿A qué le dará más prioridad, a la seguridad urbana o a la implementación del Acuerdo con las Farc?

“La seguridad, tanto urbana como rural, son transversales en la convivencia y un punto de partida para que la implementación de los acuerdos realmente haga de la paz una paz sostenible. Estaré muy atento para que la implementación marche de manera sincronizada con la creación de condiciones de seguridad. Adicionalmente, porque en los centros urbanos hay un clamor ciudadano para que revirtamos conductas que están afectando la seguridad y convivencia ciudadana”.

Según el Mindefensa, Colombia tiene 188.000 hectáreas cultivadas con coca, lo que representa un aumento del 13 % en comparación a 2016. Ante este panorama, ¿cree que se debería retomar la fumigación aérea?

“Por primera vez Colombia, ya sin conflicto con las Farc, vive otro momento en los territorios donde históricamente ha habido cultivos de coca. Creo en la oportunidad de poner en marcha una estrategia de sustitución de cultivos. También hay un componente muy poderoso de erradicación forzada en aquellas zonas donde haya persistencia y no se quiera abandonar el cultivo. Un tercer componente es el incremento de las acciones de persecución a los productores químicos. Se hará énfasis en la persecución a las finanzas y a las rentas criminales que son el oxígeno que regeneran los fenómenos delincuenciales”.

¿Por qué no se reservó para ser candidato presidencial y prefirió entrar a este Gobierno, con baja favorabilidad en todas las encuestas y con el desgaste político del final del mandato?

“Cuando constato que tengo unos niveles altos de confianza y de credibilidad de los ciudadanos, más que un capital político, dado que no soy un político sino que tengo una carrera institucional y de servicio público, mi decisión es invertir ese capital. Sigo consistente en que no tengo aspiraciones políticas ni electorales. Si el Congreso acoge mi nombre, por sugerencia del presidente, lo que haré es trabajar este año y medio intensamente para que los colombianos tengamos un ánimo distinto, menos radicalizado y polarizado, y nos toleremos en democracia, que es el resultado de la oposición, más el debate que esta genera y que la fortalece. Los colombianos debemos tener un destino común, que es prescribir la violencia que nos ha marginado por décadas”.

¿Hubo sectores políticos que le propusieron ser mejor candidato presidencial?

“Desde que me retiré de la Policía Nacional, hace casi cinco años, cada vez que se realizaban encuestas diversos sectores políticos me decían que por qué no incursionaba en esa materia. Pero repito, he sido consistente, soy un servidor público y quiero transmitirle a los colombianos que no estoy pensando en nada distinto a servir en un momento ciertamente difícil, pero donde hay una oportunidad histórica para cerrar este conflicto y no detener la marcha del país hacia un futuro mejor”.

¿Qué estrategias va a implementar para acercar a la oposición a ciertos puntos elementales del Acuerdo con las Farc?

“El tono de la Vicepresidencia será sereno, amplio, tolerante y al mismo tiempo firme y determinado, pero particularmente respetuoso. Una Vicepresidencia entendida como el espacio institucional donde será posible manifestar las preocupaciones, las críticas, los cuestionamientos a la implementación de los acuerdos, para que sea el resultado de un proceso de legitimación política y ciudadana. Por otro lado, tengo certeza de que hoy los líderes nacionales, políticos, empresariales y de los medios de comunicación tenemos la obligación de poner la verdad en el centro del debate”.

¿Cree que los escándalos de corrupción son un caldo de cultivo a populismos?

“Hay que luchar contra ellos. Hoy en el mundo entero, no solo en Colombia, el debate no es entre la derecha y la izquierda, sino entre el populismo y la institucionalidad. Por lo tanto, creo en la necesidad de fortalecer el Estado y sus instituciones, para que la Constitución permita que los ciudadanos tengan acceso a derechos y libertades”.

Esta semana, supuestamente, se fugaron tres miembros de las Farc de la zona de ubicación de Dabeiba. ¿Qué habría fallado? ¿Qué pasará con
los disidentes?

“Estamos frente a un procedimiento robusto y eficaz: un sistema de monitoreo y verificación liderado por la ONU, donde hay funcionarios del Gobierno y de las Farc. El mensaje es claro: quien abandone y no se acoja a los acuerdos de paz recibirá todo el peso del imperio de la ley, sobre eso no debe haber ningún tipo de duda. No hay vacilación del Gobierno. En el caso de Dabeiba el mecanismo debe estar revisando por qué se da esta situación, que es probable que se repita, pero el Gobierno tampoco es ingenuo. La buena noticia, por ahora, es que el número de disidentes está por debajo de los promedios en relación a diferentes procesos de paz en el mundo, y está siendo enfrentada con todo rigor por las Fuerzas Militares”.

Usted que fue negociador, ¿qué recomendaciones hace ahora para afinar la implementación?

“La Vicepresidencia, bajo este nuevo enfoque determinado por el presidente, obrará como un integrador político y gerencial del Acuerdo. Desde lo político la implementación de los acuerdos no pueden ser el resultado de una acción mecánica del Gobierno y las Farc; la implementación obedece a la apropiación que los ciudadanos hagamos de la paz. En ese sentido, asumo esa responsabilidad con las comunidades, con alcaldes y gobernadores para garantizar un trabajo armónico entre la región y el Gobierno Nacional”.

¿Cómo califica la gestión del vicepresidente saliente?

“Los hechos hablan por sí solos. Las cifras son elocuentes. Hay resultados sin precedentes en infraestructura, vivienda y acceso a servicios básicos. Durante estos años ha habido una especie de revolución en infraestructura, en números de kilómetros de dobles calzadas, en la puesta en marcha de los procesos 4G, más todo lo que ha significado la vivienda, pues 110.000 colombianos obtuvieron vivienda gratis. Más que las cifras significa que a muchos colombianos la vida les cambió para bien”.

¿Cómo va a hacer para evitar el manoseo político ahora que arrancan las campañas electorales? ¿No teme por su imagen?

“Los líderes políticos saben de mi independencia y de mi imparcialidad. Saben, al mismo tiempo, que estoy comprometido con el gobierno del presidente Santos, de otra manera no hubiese aceptado esta postulación, pero en ese sentido lo que puedo advertirle a la clase política, en general, es que de mi parte habrá garantías y neutralidad frente al avance de las campañas políticas, siempre en procura de que tengan un tono de reconciliación de los colombianos”.

Sin posesionarse el presidente lo nombró coordinador, por parte del Estado, en lo relacionado a la visita del Papa en septiembre. ¿Qué tareas está desarrollando?

“En las visitas apostólicas que hace Su Santidad por el mundo, el modelo que se utiliza es que la Santa Sede, a través de las autoridades eclesiásticas del país, constituyen un equipo gerencial de visita, y los gobiernos se organizan con un responsable de esa coordinación para facilitar que la visita se cumpla con los estándares que exige la Santa Sede. Habrá un equipo amplio y especializado en comunicaciones, protocolo, eventos, seguridad, entre otros”.

¿Cuánto es realmente lo que el Estado debe aportar para esta visita papal?

“Hemos empezado a trabajar en esos temas. En términos generales, para un país católico como el nuestro, la visita del Santo Padre no tiene precio, tiene un valor inmenso en términos espirituales para los colombianos que abrazan la fe católica y para el conjunto de los ciudadanos. Haremos esfuerzos para mostrar un país organizado, con austeridad, con sobriedad y sin derroches de ninguna naturaleza, pero garantizando que sea una visita digna y que exprese el sentimiento de los colombianos”.

¿Si la investigación sobre los sobornos de Odebrecht siguen avanzando y salpica más las campañas del presidente, ¿se podría afectar la visita del Papa Francisco?

“Me atengo a las directrices del Vaticano en que esta será una visita apostólica y no política, por lo tanto nada tiene que ver con las dinámicas propias de la política nacional. La visita evangélica del Papa tiene un mensaje y un lema muy bello: “Demos el primer paso”. Ahí está toda una contextualización evangélica de lo que significa concretar la paz”.

El pasado martes, cuando Roberto Prieto, coordinador de la campaña Santos Presidente 2010, reconoció que en ese momento sí pagó afiches con 400 mil dólares que donó Odebrecht, fue tendencia la etiqueta #SantosRenuncieYa. En un caso hipotético, ¿estaría dispuesto a sumir la Presidencia en encargo?

“En una situación hipotética muy poco probable. Así como hay tendencias en las redes sociales, hay tendencias políticas y sociales que no se expresan por la red social y que saben bien que la estabilidad institucional y el permitir que el Estado avance en la depuración de responsabilidades en estos procesos, no nos ponen ni cerca ni remotamente a considerar esa hipótesis”.

Contexto de la Noticia

¿CÓMO FUNCIONA? Naranjo sería el último vicepresidente

En la Constitución el vicepresidente no tiene funciones específicas, excepto de la reemplazar al presidente en faltas temporales y absolutas. Cada mandatario le asigna unas tareas puntuales. En vista de que entre las propuestas de reforma políticas propuestas por el Mininterior se encuentra abolir esa figura y volver a la de Designado de la Presidencia, Naranjo sería el último vicepresidente, al menos en esta etapa de la historia. El designado vicepresidente tiene 60 años. Fue ascendido a general de cuatro soles el 10 de diciembre de 2010 por el presidente Santos y se convirtió en el primer policía en llegar a ese rango.

Óscar Andrés Sánchez Á.

Politólogo de la Universidad Nacional, Periodista de la Universidad de Antioquia y maestrando en Gobierno de la Universidad de Medellín. Tratar de entender e interpretar el poder, un reto.

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ANÁLISIS

Los retos de Naranjo: posconflictoy seguridad
Germán darío valencia
Investigador Instituto de Estudios Políticos U. de Antioquia

El cargo de vicepresidente de la República realmente ha cobrado importancia en Colombia en el último gobierno. Antes esta figura había sido opacada por el presidente, en especial durante el gobierno de Álvaro Uribe Vélez (2002-2010). Humberto de la Calle, el primer vicepresidente, luego de su aprobación...

Notas de la sección