Hoy en ningún documento de la normativa colombiana están vigentes los espacios donde viven los excombatientes de las Farc, solo el Decreto 1629 de 2019 dice que del asunto se encarga, desde el 9 de septiembre pasado, la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN), que además administra los bienes de la Fuerza Pública para prestar la seguridad en esos territorios.
Andrés Stapper, director de la ARN, explicó que los Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación (ETCR) no están planteados en el Acuerdo de Paz, lo que existía era una figura denominada zonas veredales que albergaban a los exguerrilleros por 180 días mientras dejaban las armas, entregaban las caletas y se acreditaban como miembros de las Farc reincorporados.
Para esa época, entre febrero y agosto de 2017, cerca de 6.600 guerrilleros pasaron a la vida civil en esos lugares que poco a poco se fueron convirtiendo en caseríos donde vivían con sus familias.
“Después hubo una decisión por parte del Gobierno y la Comisión de Seguimiento Impulso y Verificación de la Implementación (Csivi) donde se crean los ETCR por el espacio de dos años, que finalizaron ahorita el 15 de agosto. El objetivo fundamental era apalancar todos estos procesos de reincorporación económica y la participación de las personas. Esa es la reincorporación temprana”, explicó Stapper.
Pero el 15 de agosto pasado terminó la existencia de esos ETCR y la normativa no le dio otro sustento. Emilio Archila, consejero para la Estabilización y la Consolidación, dijo en rueda de prensa, por esa época, que dejarían de ser espacios temporales para convertirse en permanentes y para ello las administraciones municipales los incluirían en sus planes de ordenamiento territorial como veredas, caseríos, o centros poblados, la figura que más se adecuara a la realidad de los municipios.
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