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¿Por qué cayó tanto la imagen de Gustavo Petro en solo un mes?

En medio de críticas al manejo de la comunicación en su gobierno y la subida del dólar, la encuesta Invamer mostró un decrecimiento en la aprobación al Ejecutivo.

  • La imagen del presidente Gustavo Petro decreció en su segundo mes de gobierno. FOTO: EL COLOMBIANO
    La imagen del presidente Gustavo Petro decreció en su segundo mes de gobierno. FOTO: EL COLOMBIANO
19 de octubre de 2022
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Gustavo Petro lleva casi dos meses y medio en la Presidencia, lapso en el que se han publicado dos sondeos de la encuesta Invamer que mide el sentir de la opinión pública sobre los temas de país, entre ellos, la imagen del Gobierno.

Si bien en el examen de agosto consiguió una aprobación del 56% y una desaprobación de solo el 20%, en el más reciente reporte de este mes de octubre ese panorama cambió rotundamente. La aprobación retrocedió diez puntos, al 46%, y la desaprobación se duplicó llegando al 40%.

Los números muestran que la ciudadanía empieza a tener reparos con el “gobierno del cambio” en medio de un periodo que ha estado marcado por los múltiples anuncios del Ejecutivo, pero también por un agravamiento en la economía nacional y global.

Esos datos de Invamer fueron recabados entre el 8 y el 18 de octubre. En esos días del décimo mes del año hubo coyunturas en la opinión pública como un nuevo récord en la cotización del dólar frente al peso y el incremento de la inflación.

Las cifras dejan en evidencia el avance de la divisa frente a la moneda local. El pasado martes 18, día en que finalizó la recolección de datos de esa encuesta, el dólar llegó a un precio récord y este miércoles volvió a superar su propio techo: el dólar cerró en un promedio de $4.819 y llegó a cotizarse en $4.859 durante la jornada.

La situación económica de Colombia tiene vientos de crisis, así como la del resto del globo, al punto que el mismo presidente Gustavo Petro reconoció que se acerca un periodo difícil y llamó a las economías de Latinoamérica a unirse para blindarse de una recesión.

Los bolsillos de los colombianos sienten los huecos que va dejando el incremento en los precios al consumidor, que se ha notado sobre todo en lo que deben pagar por los servicios públicos, el combustible y la comida, y ante ese contexto de incertidumbre Petro ha respondido con que “no se va a callar, a pesar de que sus declaraciones están generando reacciones en los mercados.

Pasando página de lo económico, ha habido críticas al manejo de las comunicaciones del Gobierno por las contradicciones en las declaraciones de sus ministros. Por ejemplo, el encargado de la cartera de Hacienda, José Antonio Ocampo, ha corregido declaraciones de su par de la cartera de Minas, Irene Vélez, de la de Cultura, Patricia Ariza, y del mismo Petro.

El mandatario respondió a los ruidos dentro de su gabinete afirmando que hay un “enemigo interno” en la Casa de Nariño y elevó el tono del debate asegurando que ese adversario son las normas.

El “gobierno del cambio” ha tenido varias polémicas por los excéntricos gastos del Palacio, a pesar de que habían prometido ser una administración austera. Del Departamento Administrativo de la Presidencia salieron fondos por $172 millones para amoblar las residencias oficiales con lujos como almohadas de plumas de ganso y la vicepresidenta gastó $52 millones del erario público para hacer una fiesta.

Gustavo Petro apenas arranca la agenda como presidente, ya dio los pasos para restablecer relaciones con la dictadura de Nicolás Maduro, reabrir la frontera con Venezuela y establecer una mesa de conversaciones con el ELN para buscar la paz con esa guerrilla.

En ese último punto sobre su “paz total” también ofreció un asiento a “quienes están armados” dentro de sus diálogos regionales vinculantes, abrió la puerta a dialogar con la delincuencia de las bandas narcotraficantes y con las disidencias de la extinta guerrilla de las Farc –como la de Iván Márquez– a pesar de que ese grupo desertó del Acuerdo de Paz.

El presidente pasó raspando su segundo examen ante la opinión pública, pero quedan tres años y 10 meses de gobierno para ver cómo se decanta su imagen entre los colombianos.

Esta edición de la encuesta Invamer aplicó 1.200 encuestas personales en Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Bucaramanga. El estudio tiene un margen de error del 2,83% y un margen de confianza del 95% y los datos que lo componen fueron recabados del 8 al 18 de octubre.

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