Treinta años después, se sigue sintiendo el impacto de una Constitución que transformó profundamente al Estado colombiano. Incluso, con diferencias de opiniones, expertos y conocedores de la carta magna coinciden en que su promulgación le dio un nuevo aire al país.
La Asamblea Constituyente –nacida de un convulso clima social por la exacerbación de la violencia por culpa del narcotráfico y los grupos ilegales, pero también con la reciente desmovilización del M-19, que tuvo representación en la Asamblea– promulgó la nueva Constitución el 4 de julio de 1991. Fueron cinco meses continuos –desde las 11 de la mañana del 5 de febrero– de debate sobre cómo se escribiría la Constitución que reemplazaría a la que regía el país desde 1886, en la que se...