Algo tan sencillo como abrir una cuenta bancaria fue una odisea para la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, el partido político que nació de la desmovilizada guerrilla de las Farc.
Ningún banco quería abrir una cuenta a nombre de Pablo Catatumbo Torres, su representante legal, no por haber sido guerrillero, ni por tener varias condenas en su contra. Esta vez fue por estar en la Lista Clinton.
Ahí estuvo el primer revés financiero del nuevo partido. El Consejo Nacional Electoral necesitaba consignar a la Farc los 8.800 millones de pesos para que hiciera política, pero nadie abría una cuenta bancaria bajo ese nombre. La solución fue adquirir este producto financiero en el Banco Agrario a nombre de Eloisa Rivera, conocida bajo el alias de...