Oiba, conocido como el Pueblito Pesebre de Colombia, es uno de los tesoros escondidos de Santander. A 1.460 metros sobre el nivel del mar, con temperaturas entre 18 y 27 °C, este municipio ofrece más de 40 atractivos turísticos: cascadas, pozos de caolín, cuevas para espeleología recreativa, ríos para canotaje, senderismo y ciclomontañismo, y la experiencia única de la Ruta de la Miel.