El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, afirmó este miércoles que una comisión de la verdad sobre el conflicto armado que se puede crear en el país en caso de que las negociaciones del Gobierno y las Farc fructifiquen “va a mostrar muchas verdades”, algunas de ellas “muy incómodas”.
Durante su intervención en el foro “Comisiones de la verdad y procesos de paz: experiencias internacionales y desafíos para Colombia” celebrado en Bogotá, el mandatario añadió que todas esas verdades tienen que aflorar para ser conocidas por todos los colombianos.
En este sentido, Santos subrayó que las experiencias previas de comisiones de la verdad en países como Sudáfrica, Guatemala, El Salvador o Sierra Leona “han dejado lecciones importantes” para Colombia, que no cometerá “los mismos errores”.
El mandatario recurrió a la cita bíblica “la verdad os hará libres” para ejemplificar el valor que este tipo de comisiones puede tener y que resume “una realidad que puede cambiar para siempre el porvenir de una nación”.
“La verdad para una sociedad herida por medio siglo de conflicto armado es un instrumento sanador y liberador”, apostilló.
Santos también destacó que para alcanzar la paz uno de los temas más importantes es el de la denominada justicia transicional, un conjunto de medidas judiciales y políticas diseñado para procesar en un marco legal diferente de la justicia ordinaria a responsables de delitos cometidos durante el conflicto armado con penas reducidas pero sin incurrir en la impunidad.
Esta herramienta permitirá que se concilien fines que parecen incompatibles como la “realización de la justicia y el respeto de los derechos de las víctimas”. De este modo, se conjuga el fin de la violencia y la prevención de daños futuros, agregó.
El jefe de Estado también destacó que el proceso colombiano está “centrado en las víctimas”, cuyos derechos, según recordó, son actualmente objeto de discusión en las negociaciones de paz que el Gobierno y las Farc mantienen en La Habana.
De este modo, reparando y reconociendo a las víctimas, se podrá “sanar (a Colombia) como sociedad y seguir adelante”, dijo.
Durante 2014 cinco delegaciones de 60 víctimas viajaron a La Habana para ser escuchados por los equipos negociadores.
“Eso no ha ocurrido en ningún otro proceso y si sucede se deja para comisiones de la verdad, posteriores a la firma de acuerdos de paz”, concluyó.
Santos subrayó que su Gobierno no ha querido esperar porque considera que “la voz de las víctimas debe ser escuchada antes (del acuerdo de paz) para que puedan expresar sus anhelos, sus preocupaciones y sus esperanzas”.
Acuerdo debe encajar con ley internacional
El presidente Santos aseguró que el eventual acuerdo con las Farc tras el proceso de negociación deberá apegarse a los tratados internacionales.
“Nosotros no queremos firmar un acuerdo de paz para que luego sea derrotado en las cortes”, indicó el mandatario durante la instalación en Bogotá del foro “Comisiones de la Verdad y Proceso de Paz: Experiencias Internacionales y Desafíos para Colombia”.
En concepto del gobernante, ha habido casos en los que “negociadores han firmado amnistías generales y luego los abogados han iniciado acciones para derrocar en cortes nacionales e internacionales los acuerdos de impunidad”.
Tal vez ese es el mayor obstáculo que tiene el proceso de negociación: mientras las Farc dicen que de sellarse la paz en sus planes no existe la eventualidad de que sus guerrilleros vayan a prisión, la Fiscalía de la Corte Penal Internacional ha reiterado que impunidad total no puede haber en la negociación colombiana.
“Sabemos muy bien -somos muy conscientes- que tenemos que responderles a las víctimas e incorporar en los acuerdos mecanismos de rendición de cuentas, mecanismos de lucha contra la impunidad”, enfatizó Santos en un evento promovido por la fundación del ex secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, quien está de visita en el país.
De todos modos el jefe de Estado ha solicitado el apoyo y la comprensión de la comunidad internacional “con el fin de lograr la paz y al mismo tiempo con un máximo de justicia” si se llega a la negociación.
El propio Santos ha acogido la reciente propuesta del expresidente César Gaviria (1990-1994), quien habló de justicia transicional para todos los actores del conflicto armado.
En el pasado, los jefes de las bandas paramilitares aceptaron pagar un máximo ocho años de cárcel a cambio de confesar sus crímenes y reparar a sus víctimas.
Adicionalmente muchos militares se encuentran en la cárcel en casos relacionados con el conflicto armado. Los uniformados han insistido que no se les puede administrar la misma justicia que a personas que han estado al margen de la ley.
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