A la polémica propuesta de un “congresito” para refrendar los acuerdos logrados con las Farc en Cuba, hecha la semana pasada por el presidente de la República, Juan Manuel Santos, el Gobierno decidió hacerle frente y ayer, el jefe de la delegación negociadora gubernamental, Humberto De la Calle, se refirió al tema.
“En este orden de ideas, el llamado ‘congresito’ es apenas una de las opciones dentro de los varios mecanismos posibles (...) no es exótico que el mismo Congreso, utilizando mecanismos vigentes, contribuya a la creación de métodos nuevos y expeditos para convertir en normas vinculantes las decisiones que se convengan”, dijo el negociador.
Al referirse al “congresito”, De la Calle advirtió que en las instancias de avance del proceso no puede descartarse poner en práctica mecanismos nuevos e innovadores que deberán ser llevados a la mesa de negociación y ser discutidos con las Farc.
“Un Gobierno responsable debe examinar distintas vías, en un obvio ejercicio de reflexión y planificación. Lo que sería realmente reprochable es que el Gobierno no estuviera pensando en estos temas”, agregó el funcionario.
Tras la intervención, las reacciones en el Congreso no se hicieron esperar. Luis Fernando Velasco, presidente del Senado indicó que el Congreso no será un obstáculo para los acuerdos de paz, pero le parece “estrambótico que el Congreso cree un cuerpo para hacer lo que él tiene que hacer”. Como Velasco, otros senadores fueron escépticos con la idea de un “congresito”.