El Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá de la Sala de Justicia y Paz, en un auto emitido en abril pasado, requirió a la Fiscalía General de la Nación para documentar quiénes fueron los funcionarios a cargo de la inspección técnica de los cadáveres y los médicos forenses que realizaron las necropsias de tres jóvenes asesinados bajo la práctica de los llamados falsos positivos, en hechos ocurridos entre el 26 y el 27 de septiembre de 2002, en el departamento Nariño, y en el que tuvieron responsabilidad exparamilitares del Bloque Central Bolívar en colaboración con miembros del Ejército, según indica la sentencia. Esta también establece que los jóvenes, una mujer menor de edad (17 años) y dos hombres, fueron presentados como integrantes de las Autodefensas que murieron en un combate contra el Batallón Boyacá.
Las investigaciones y las versiones de los postulados en Justicia y Paz indicaron que, antes de los asesinatos, ella fue señalada de tener una relación con un comandante...