En las artes, el corazón ha estado presente. De lo religioso a la dramático, del corazón de Jesús a la escultura de Jeff Koons. Está en obras de teatro, en títulos de libros y de canciones, en la idea más romántica del amor, en cartas, murales...
Se puede rastrear en las diferentes artes, incluso revelando secretos, como el grito de ese anónimo homicida descrito por Edgar Allan Poe: “Confieso que lo maté! ¡Levanten esos tablones! ¡Ahí... ahí! ¡Donde está latiendo su horrible corazón!”
Regístrate al newsletter