¡Párese de la silla cada hora! Su corazón lo agradecerá
La inactividad ocasiona que los músculos se atrofien, una serie de cambios metabólicos, entre otros males. Evada los daños del sedentarismo sin matarse en el gimnasio por horas.
Algunos de los participantes de una investigación en Estados Unidos que se movían espontáneamente y comían en exceso no subían de peso. Esto notó Michael Jensen y su equipo de la Clínica Mayo en Minnessota. Estas personas no eran adictas al gimnasio, simplemente caminaban más, salían a hacer mandados o simplemente pasaban más tiempo de pie.
El interés por las investigaciones sobre la inactividad ha cobrado fuerza en los últimos años. Ya son varias las publicaciones científicas que sugieren una relación directa entre la quietud -más allá de las horas de sueño-, y los problemas cardiovasculares y metabólicos, entre otros. El más reciente salió en la revista Circulation y encontró una relación -que nunca antes se había examinado-, entre el aumento...