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Ellos nos cuidan mientras estamos en casa

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Por Vanesa Restrepo | Publicado el 25 de marzo de 2020
en definitiva

Durante la cuarentena la ciudad no para. Miles de personas seguirán en las calles poniendo su granito de arena para que los productos y servicios que necesitamos sigan disponibles.

El pasado viernes, dos horas antes de que el presidente Iván Duque anunciara la cuarentena nacional que busca frenar la expansión del coronavirus y un posible colapso del sistema de salud, miles de colombianos aplaudieron desde sus ventanas para darles las gracias a médicos y enfermeras que siguen trabajando para salvar vidas. “Son unos héroes”, fue el mensaje más compartido en redes sociales a esa hora.

Pero ellos no están solos. Cientos de compatriotas pasarán los 24 días de aislamiento —tres de cuarentena regional que empezaron el viernes y 19 de jornada nacional que inician el próximo martes— en las calles, prestando servicios esenciales para que los demás estemos seguros. Son bomberos, policías, vigilantes, domiciliarios, soldados, vendedores, técnicos de servicios públicos y telecomunicaciones, distribuidores de alimentos, operadores de transporte público y recolectores de basura, entre otros.

“Yo no puedo quedarme en la casa, pero si alguien quiere darme las gracias que se quede en la suya. Necesitamos que todo esto pase para volver a encontrarnos en la calle”, dice Jorge Iván Duque, bombero de Medellín.

Cuarentena en la calle

El reloj marca las 2:20 a.m. y en la casa de Gladys Eliana Avendaño las luces se encienden. Aunque su hijo de cinco años sigue durmiendo, una hora y media después ella y su esposo ya están operando, cada uno, una estación del metro de Medellín.

Ella trabaja en la estación Acevedo coordinando a dos auxiliares de cable, dos de trenes, dos vendedores, dos auxiliares de Policía y varios profesionales de apoyo que mantienen abierta la estación. Eso sin contar a conductores, auxiliares de aseo, mecánicos y otros empleados que forman parte del sistema.

Son 1.609 los empleados que seguirán laborando para el metro de manera presencial durante la cuarentena, en los horarios de siempre. Y otros 404 los funcionarios que prestarán tareas de apoyo desde sus casas.

En uno de los trenes que pasa por Acevedo a las 4:30 a.m. viaja Lina Janeth López David, una de las “escobitas” de Emvarias que se encarga del aseo en el Centro de la ciudad. ‘La monita’, como la llaman de cariño, barre las calles del sector de La Bayadera desde hace siete años. Pero es posible que en estos días su rastrillo y su recogedor pasen por otros barrios, mientras el comercio siga cerrado.

Durante las ocho horas que pasa en la calle, Lina se gasta casi medio tarro de gel antibacterial, que guarda en los bolsillos del uniforme naranja que la hacen ver más pequeña de lo que realmente es. Sabe que en la calle hay más riesgos y no quiere enfermarse.

Por estos días, cuenta, ha tomado medidas especiales de protección: se lava las manos más seguido, ya no se abraza con sus amigos y sus dos hijos, dejó de visitar a su mamá -adulta mayor y en alto riesgo- y empezó a usar con más frecuencia el tapabocas. Incluso decidió usar doble guante, pues es común que encuentre excrementos humanos, jeringas impregnadas de heroína y hasta condones usados.

Durante su recorrido alcanza a levantar entre 15 y 17 bolsas de basura que son recogidas por Wilmar Vanegas y James Alexis Agudelo, dos jóvenes que cada día viajan en el camión recolector que conduce Orlando Gómez, de 62 años.

Los tres andan con tapabocas, guantes y gafas, pero desde hace varias semanas cambiaron su rutina de limpieza para hacerla más exhaustiva. Hoy se lavan las manos cada hora y media aunque usan guantes, y desinfectan la cabina del camión cada mañana.

Wilmar trabaja para llevarles comida a su esposa y a su hija de dos años, James vela por sus papás, una hermana y dos sobrinos; mientras que a don Orlando lo esperan su esposa, su hija y un nieto de dos años.

“Nosotros no tenemos opción de quedarnos en la casa, por favor cuídense que esto no es un juego”, dice Wilmar antes de montarse al camión para seguir la ruta que va de 8:00 a.m. a 4:00 p.m.

Días de salvar vidas

A las 7:00 a.m. la casa de Carlos José Atencia Flórez, en La Estrella, se queda vacía. Su hijo, de un año y tres meses, queda al cuidado de personas de confianza mientras él atiende pacientes en el Hospital San Vicente Fundación y su esposa se encarga de un laboratorio clínico cercano.

Carlos es médico internista y a sus 38 años también coordina el posgrado de Medicina Interna en la Universidad de Antioquia. “Estamos haciendo un esfuerzo grande para contener el virus, las cosas que pueden marcar la diferencia las estamos haciendo hoy”, cuenta mientras se quita su anillo de matrimonio y lo guarda junto al reloj y el celular, pues son elementos que podrían contaminarse y enfermar a su familia.

Su turno usualmente dura 12 horas, en las que usa la tradicional bata blanca, que a veces es reemplazada con un traje de protección especializado que incluye pechera, tapabocas y escafandra. “Ese solo lo usamos cuando hay riesgo de aerosolización, o sea, cuando vamos a tomar muestras, hacer intubaciones o aspiraciones traqueales”, explica.

Hasta ahora ha atendido algunos casos de sospecha de coronavirus que han arrojado negativo en las pruebas, pero sus temores son distintos: que los servicios de urgencias colapsen por mal uso, o que las pruebas de detección se demoren más de lo necesario y los pacientes se puedan complicar.

Por eso alterna su trabajo en los pasillos del hospital con clases virtuales y jornadas de lectura intensiva en las que se actualiza sobre los avances relacionados con el virus. “No hay opción de quedarse en la casa, yo quiero un mundo seguro para mi hijo y para todos”, agrega.

Como él son casi 8.000 los médicos y enfermeras que —según los cálculos de la Asociación Médica de Antioquia, Asmedas— seguirán trabajando en las clínicas y hospitales de todo el departamento. “Para ellos necesitamos elementos de protección, buen transporte, ojalá alimentación y salarios dignos”, dijo Germán Reyes, presidente de Asmedas.

Una familia que sirve

Y aunque no es médica, Gloria Angélica González también vela por la salud de los medellinenses. Ella, que trabaja como paramédico, hace parte del cuerpo de bomberos de Medellín donde por estos días trabajan 62 personas, repartidas en varios turnos de 24 horas y distribuidas en ocho estaciones.

Gloria es la encargada de atender a los heridos antes de que lleguen las ambulancias y desde que se supo de la presencia del coronavirus en Colombia cambió su traje azul por uno blanco desechable, antifluidos, que acompaña con gafas y guantes para minimizar el riesgo de contagio.

Ese traje hasta ahora solo se usaba para el rescate de cadáveres en el río, explica Sebastián Piedrahíta, otro de los bomberos adscrito a la estación de Guayabal, en la que trabajan 15 personas, muchas de ellas de la misma familia. Su compañera María Isabel Ramírez, explica que además empezaron con un programa diario de desinfección de los vehículos que usan.

El teniente William Correa, comandante del lugar, cuenta que tiene un hijo, dos sobrinos y un hermano en los bomberos de Medellín. El viernes, durante la primera jornada de cuarentena, él y su equipo atendieron siete emergencias. Hoy, mientras usted lee esto, ellos nuevamente salen a las calles:

“Nuestro trabajo es servir y por eso estamos en las calles. Mi esposa está cuidando de la mamá que es mayor y mi hija trabaja en una clínica. Nunca sé si voy a poder volver a la casa, por eso mi mensaje para los que no pueden salir por estos días, es que se cuiden y aprovechen el tiempo” .

Contexto de la Noticia

ANTECEDENTES así nos estamos preparando

Solo en Medellín hay 400 camas de cuidados intensivos para pacientes que puedan contagiarse de covid-19 y sufrir complicaciones. Incluso el sector empresarial, a través de ProAntioquia, donó $15.800 millones para ampliar esa capacidad en 25 %. Los equipos ya empezaron a llegar a los hospitales San Vicente Fundación y Pablo Tobón Uribe.

EPM, además, adelanta la reconexión de más de 19.000 hogares al servicio de acueducto, para garantizar que tengas las condiciones higiénicas requeridas para frenar la propagación del coronavirus. Emvarias, entre tanto, anunció que seguirá prestando el servicio de recolección de residuos en toda la ciudad, aunque algunos servicios como la ruta recicla de El Poblado estarán suspendidos.

Vanesa Restrepo

Periodista. Amo viajar, leer y hacer preguntas. Me dejo envolver por las historias.

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