<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">

Ya se aisló el virus en Medellín, ¿ahora qué sigue?

El logro de investigadores de la U. de A. abre la puerta a otros nuevos hallazgos en la lucha contra este coronavirus.

  • Los investigadores en el laboratorio, que debe ser nivel 3 para que cumpla con los requerimientos de bioseguridad. FOTO cortesía u. de a.
    Los investigadores en el laboratorio, que debe ser nivel 3 para que cumpla con los requerimientos de bioseguridad. FOTO cortesía u. de a.
  • Ya que aislaron el virus, el siguiente paso será la secuenciación, que esperan hacerla esta semana. FOTO cortesía u. de a.
    Ya que aislaron el virus, el siguiente paso será la secuenciación, que esperan hacerla esta semana. FOTO cortesía u. de a.
Por mónica quintero restrepo -helena cortés gómez | Publicado el 07 de abril de 2020

EL COLOMBIANO está haciendo una cobertura completa con los artículos más relevantes sobre el coronavirus y para lectores de todas las edades. Encuentra lo que debes saber de la pandemia aquí.

El trabajo empezó hace dos semanas, cuando los investigadores del grupo de Inmunovirología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia se propusieron aislar el virus, el SARS-CoV-2, que produce la covid-19.

Aislar significa tomarlo de un ser vivo y cultivarlo en el laboratorio, mantenerlo vivo para analizarlo a fondo. “No solamente el genoma, que ya lo estudiaron en Bogotá directamente sobre la muestra del paciente, sino probar si el virus es inhibido por diferentes sustancias como medicamentos, productos naturales o medios físicos como el calor, la radiación, los antisépticos y desinfectantes”, explica Francisco Javier Díaz, asesor técnico y de seguridad en laboratorio, doctor en Ciencias Básicas y parte del grupo.

¿Y cómo lo hicieron?

Lo primero era buscar el paciente. Debía ser uno confirmado positivo por el Instituto Nacional de Salud (INS). Después de que firmara el consentimiento informado y le explicaran qué querían, tomaron una muestra.

Para hacer el aislamiento se necesitan unas células creciendo en un laboratorio y que sean potencialmente susceptibles al virus. El doctor Javier lo explica así: requerían hacer un cultivo de ese microorganismo que es nuevo para el mundo, solo que los virus no son tan fáciles de cultivar en medios como los que se usan para las bacterias y los hongos. “Como no crecen en medios nutritivos sino que requieren células vivas, primero hay que cultivarlas y, cuando estas crezcan, se cultivan virus sobre ellas. Esto le añade dificultad técnica al proceso: se necesita un equipo especial para tener las células en nitrógeno líquido y otro tipo de cosas que no están normalmente en los laboratorios”.

Para este aislamiento en específico usaron las células que tenían congeladas en el laboratorio y eligieron, entre ellas, las de riñón de mono (ver En un minuto). Usaron tres líneas celulares. Cuando ya estaban creciendo en botellitas de cultivo, explicó en la rueda de prensa Wbeimar Aguilar Jiménez, uno de los investigadores, doctor en Ciencias Biomédicas, inocularon (introducir en un organismo una sustancia que contiene los gérmenes de una enfermedad) la muestra que tenían y empezaron a chequear diariamente, a hacer un seguimiento juicioso de los cambios que pudieran darse en ellas. Esto es, precisa Francisco Javier, cuidarlas como una planta de las que se tienen en casa: atentos a los detalles.

Al tercer día vieron que las células se modificaban, unas se desprendían, otras morían. “Son cambios morfológicos inducidos por el virus que sugieren que hay un patógeno multiplicándose”, precisó Wbeimar. El SARS-Cov-2 estaba en ellas.

Hay un paso muy importante para lograr esto, y es la capacidad que tiene el laboratorio, que está en la Sede de Investigación Universitaria, para cultivar allí el virus: es uno de bioseguridad BSL3. “El reto más grande no era solamente lograr que el virus creciera –precisa el asesor técnico–, sino hacerlo con las condiciones de seguridad, porque en el laboratorio uno se puede contagiar. En La U. de A. lo tenemos, porque se dejaron dos pequeños cuartos para trabajos de nivel de seguridad 3, que es el que se requiere para este virus. Lo complementamos con unos trajes de bioseguridad, un equipo de protección personal que le permite a la persona respirar un aire que pasa a través de unos filtros. Si eventualmente este se escapara de un tubo de ensayo y empezara a volar por la habitación, este filtro de alta eficiencia lo retendría y los que estamos trabajando no nos contagiaríamos”.

¿Para qué?

Aislarlo abre puertas a la investigación. La primera y más inmediata la indicó María Teresa Rugeles López, coordinadora del grupo de Inmunovirología, bacterióloga, maestra en inmunología y doctora en Ciencias Básicas Biomédicas, en el FBLive: a través del cultivo podrán evaluar medicamentos que están actualmente en uso para otras patologías y que por su modo de acción pudiesen tener la capacidad de inhibir la replicación del SARS-CoV-2. Esto significaría revisar si medicamentos de los que se están hablando en el manejo de patologías como la malaria y el lupus eritematoso funcionarían contra el nuevo coronavirus. Esa aplicación es de las más importantes, esperan empezar a revisarla justo esta semana.

Otra posibilidad es que pueden dar cuenta de las características del virus y con ello, explica ella, hacer el desarrollo de pruebas diagnósticas “que realmente estén determinando los casos de personas infectadas en Colombia”.

Y una más es que sabiendo que en Medellín varios emprendedores están haciendo desarrollos tecnológicos en los que se evalúan protocolos para eliminar el virus de los equipos que se están utilizando en los pacientes y de la ropa del personal de salud, al tenerlo en el laboratorio “tenemos la capacidad de evaluar esos protocolos y de que se utilicen de la mejor manera, logrando un impacto en bloquear el virus”.

¿Qué sigue?

Weimar señaló que el próximo paso es secuenciar la cepa y compararla. En la secuencia que hicieron en el Instituto Nacional de Salud, según los análisis que se han hecho, casi no hay diferencias con el de China, pero hay una cosa clara: los virus cambian constantemente. Todavía no son los suficientes para decir que el que está en Colombia es uno nuevo. Con la secuenciación que hagan podrán analizar si encuentran diferencias. Esto ayudará a, en los próximos meses, revisar la evolución del que se tiene en el país y resolver preguntas como el tiempo que está tomando la población viral en duplicarse, cuál es su velocidad de cambio y su potencial.

La idea además es seguir haciendo nuevas muestras. “Esperamos trabajar en este mismo durante el resto del año, o hasta que haya más virus circulando e ir viendo cómo va cambiando. Tenemos que tener muchas secuencias hechas para poder hacer ciertos análisis. Algunos solo se logran con muchas secuencias del ARN del virus”, añade Francisco Javier.

¿Y la importancia?

La pregunta es para qué sirve y qué puertas abre. Porque hay quienes ya se ilusionan con una vacuna. Sobre ello, el investigador aclara: “Hay que entender que esta es una herramienta que sirve para hacer muchas investigaciones, pero lo que tenemos en este momento no tiene aplicación. Cuando lo usemos para ensayar fármacos, productos antisépticos y otras cosas que se proyectan como de qué forma se desinfecta más fácil una superficie o se esteriliza un instrumento médico o se esterilizan las mascarillas que se usan para identificar si se pueden reutilizar, tal vez sí. Eso sí, tomará unos meses, estos estudios toman tiempo. No se sabrá en dos semanas, en parte porque necesitamos financiación. Esto lo hicimos con los restos de reactivos de otros trabajos, pero a largo plazo no podemos trabajar así”.

Wilmar añadió durante la comunicación al público que no saben si en Latinoamérica algún otro país ya realizó aislamiento, pero sí que lo ha hecho China, Estados Unidos y algunos países europeos, y que lo importante no es si son los primeros en la región, tanto la puerta que se abre, sabiendo que la cepa no es de ellos, es para los investigadores del país.

Juan Felipe Zapata, estudiante del doctorado en Biología de la U. de A y magíster en Biotecnología de la UPB, y quien no hace parte de ese grupo de investigadores, comenta que “es un logro que nos pone a nivel de países más desarrollados que cuentan con más recursos; demuestra el talento científico de nuestro país. Esto le va a permitir a los investigadores locales, especialmente a los que trabajan en inmonovirología, hacer ensayos y pruebas para comprender su funcionamiento, la respuesta inmune que genera, estudiar potenciales tratamientos y aportar al desarrollo de vacunas en virus de este tipo”.

Todavía no hay una publicación científica, eso significa que está en proceso. Por ahora hay que verlo, entonces, como un primer paso: aislar el virus es despejar el camino para nuevas investigaciones.

en definitiva

Este lunes investigadores del grupo de Inmunovirología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia dieron la noticia de que cultivaron el virus en laboratorio y sus aplicaciones.

Contexto de la Noticia

en un minuto detalles del cultivo

Cultivaron el virus en células del riñón de mono. ¿Por qué no en células humanas?

“Entre las células vivas en el laboratorio unas de las más comunes son precisamente las de riñón de mono. No es que tengamos un animalito acá en el laboratorio, lo que tenemos es lo que llaman una línea celular que desde hace muchos años se logró cultivar de forma continua en el laboratorio. Estuvimos en el plan de hacerlo en células humanas, pero desde el punto de vista de las aplicaciones no hace mucha diferencia. El virus creció mejor en las células de mono que en las otras que ensayamos. Lo importante es tener un método para cultivar y crecerlo en el laboratorio. Ahora, si uno lo que quiere es ver si el virus es reconocido por las células de defensa del organismo ahí sí se requerirían los glóbulos blancos de humanos, uno de los posibles usos de este aislamiento”: Francisco Javier Díaz.

radiografía primera vez que se aisló un virus en gran bretaña

“Hay un antecedente que de alguna manera cultivó un virus, aunque no se hizo con el propósito de cultivarlo sino de vacunar. El invento de la vacuna de Edward Jenner: él sacaba virus del la viruela de las vacas y con una aguja la pasaba a una persona, y como eso desarrolla una ampolla, de ella sacaba material para vacunar a las personas. Él iba vacunando y al mismo tiempo cultivando el virus en la piel de la persona. Ese sería el cultivo más antiguo que ya tiene como tres siglos.

Ya en el laboratorio la referencia más antigua es la de Pasteur que aprendió a cultivar el virus de la rabia en conejos a finales de 1800”: Francisco Javier Díaz.

Helena Cortés Gómez

Periodista, científica frustrada, errante y enamorada de los perros. Eterna aprendiz.

Mónica Quintero Restrepo

Es periodista porque le gusta la cultura y escribir. A veces intenta con la ficción, y con los poemas, y es Camila Avril. Editora de la revista Generación. Estudió Hermenéutica Literaria.

Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
Título del artículo
 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
 
Correo electrónico
 
Acepto Términos y Condiciones Productos y Servicios Grupo EL COLOMBIANO

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
Título del artículo
 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto Términos y Condiciones Productos y Servicios Grupo EL COLOMBIANO
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS
Notas de la sección