<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
x
language COL arrow_drop_down

Tras la pista del Inspector, el autor de Revelaciones del Bajo Mundo

Este pódcast es una de las apuestas de EL COLOMBIANO para contar la realidad con herramientas sonoras a las nuevas audiencias.

  • El Inspector es el alter ego de un periodista de EL COLOMBIANO, experto en contar lo que ocurre en el mundo de los delincuentes y en el de los estrados judiciales. FOTO archivo
    El Inspector es el alter ego de un periodista de EL COLOMBIANO, experto en contar lo que ocurre en el mundo de los delincuentes y en el de los estrados judiciales. FOTO archivo
27 de octubre de 2023
bookmark

El Inspector es el alter ego de un periodista de EL COLOMBIANO experto en las historias del crimen organizado y ducho en seguirles la pista noticiosa a maleantes de diferente laya. Se trata, entonces, de un personaje de ficción que todo lo que dice es verdad. También es el responsable creativo de las dos temporadas del pódcast Revelaciones del Bajo Mundo, uno de los proyectos sonoros más ambiciosos de esta casa periodística. Y lo es, entre otras cosas, porque en cada capítulo se armonizan las dos vocaciones del Inspector: el periodismo y la dramaturgia.

Le puede interesar: En pódcast: El diablo de Mangos, la pasajera fantasma y otros mitos urbanos de Medellín

En el tiempo que han estado al aire, las temporadas han sido escuchadas en 32 países —según el mapa que ofrece la plataforma Spotify— y están a punto de llegar a las cuatrocientos cincuenta mil reproducciones, unos números muy halagüeños para los trabajos de periodismo narrativo radiofónico. En esta conversación, el Inspector habló de su proceso de investigación, del criterio para escoger las historias y de los planes futuros.

EL COLOMBIANO: Inspector, ¿cómo fue el proceso para escoger las historias que irían en las dos temporadas de Revelaciones del Bajo Mundo?

“El proceso de selección lo hago basado en tres cosas. Primero, que sea una historia que tenga posibilidades de representarse con sonidos, es decir, que podamos tener acceso a testigos, que genere algunas atmósferas o escenas que se puedan pintar de forma sonora o que podamos tener acceso a material de las audiencias judiciales. Segundo, que sea una historia que haya generado, en su momento, cuando sucedió, un gran impacto en la comunidad, de modo que se pueda reconocer de alguna manera, que la gente pueda decir ‘sí, yo leí de eso, sí, yo supe tal cosa’. Y lo tercero, trato de que en algunas de ellas yo como reportero haya estado implicado para tener acceso a una visión particular y contarles a las audiencias cómo las viví haciendo mi oficio”.

¿Cómo abordar estas historias sin caer en el morbo o en el amarillismo?

“Primero, entremos en la definición de lo que es el amarillismo. El periodismo amarillista tiene una característica esencial y es la sobredimensión de los hechos para hacerlos de mayor impacto. En esa sobredimensión lo que sucede es que a veces se distorsiona o se exagera la realidad para hacerla más llamativa. En el caso de estas historias nosotros tratamos de apegarnos directamente a los hechos. Si escuchas los capítulos, sabrás que todo está respaldado con fechas, nombres, lugares, documentos, para darle un mayor peso, un mayor soporte periodístico a lo que ocurre. Y de esa forma evadimos el amarillismo”.

¿Y las historias que tratan de cosas sobrenaturales?

“Sin ser amarillistas, esas historias rozan los límites de la realidad. Mezclan el crimen con la brujería o con las creencias diabólicas de las personas. Nosotros no los sobredimensionamos, sino que contamos la realidad tal cual fue. En el capítulo once de la primera temporada, por ejemplo, hablamos de una familia que pertenecía a una secta satánica y sacrificó a un niño pensando que así podía obtener mayor suerte en la búsqueda del oro. Si uno la cuenta así tal cual pareciera que se la estuviera inventando, pero así sucedió. O en el primer capítulo de la segunda temporada hablamos de los crímenes de una bruja conocida como la Barbada. Cuando uno escucha los testimonios en las audiencias, las personas realmente creían que esa mujer era bruja y por eso la temían”.

Le puede interesar: En pódcast: Los crímenes de una familia de asesinos en serie en Medellín

¿Cómo dialoga la primera con la segunda temporada?

“La primera temporada tuvo un carácter experimental, en el que le estábamos apuntando a saber qué temas podían gustarles a las personas. De acuerdo con los comentarios que recibimos, entendimos más o menos qué es lo que le gusta a la gente. Identificamos cuatro tendencias. Una está compuesta por las historias que tienen que ver con narcotráfico o capos del narcotráfico. La segunda tiene que ver con una línea de temas de misterio y crimen. Una tercera línea tiene que ver con los hurtos. Y una cuarta línea tiene que ver con el conflicto armado e historias relacionadas con ese conflicto.

En la primera temporada, por ejemplo, contamos la historia de Otoniel y cómo fue un elemento clave del conflicto armado. Ahora, para la segunda temporada, siguiendo esa línea de relatos del conflicto armado, incluimos la historia de ese sacerdote paramilitar”.

¿Y ya hay planes para una tercera temporada?

“Sí, de hecho en la tercera tenemos un reto y es que por lo menos uno de esos capítulos sea en videopodcast, que sea muy estilo documental. Queremos que el producto siga su camino de evolución. No olvidemos que Relaciones del Bajo Mundo nació como un blog en mayo de 2008 y ya evolucionó a ser pódcast. Uno de los sueños que tenemos es que también puede llegar al formato de video”.

¿Y también a un libro?

“Claro, eso también está en los proyectos”.

Te puede interesar

El empleo que busca está a un clic

Las más leídas

Te recomendamos

Regístrate al newsletter

Acepto el tratamiento y uso del dato Personal por parte del Grupo EL COLOMBIANO*