Pico y Placa Medellín
viernes
7 y 9
7 y 9
Oporto, la segunda ciudad en importancia de Portugal tiene magia. Allí hay una confluencia de épocas que cautivan al viajero.
Portugal tiene una luz especial, podría pensarse que se da por esa conexión con el infinito, al estar en la Península Ibérica y mirar de frente al Océano Atlántico. Esa luz se nota con intensidad en Lisboa, capital de Portugal, cuando contrasta en las primeras horas de la mañana con los azulejos de sus edificaciones, sin embargo, impacta en Oporto, porque, aún con lluvia, en un día opaco y particularmente sombrío, las fotografías quedaron brillantes, luminosas, etéreas.
Visitar Oporto es un deber inexcusable para cualquier viajero que pase por tierras lusas. Está ubicado a 309 kilómetros de Lisboa (se llega en tres horas en tren), y a 551 kilómetros de Madrid (1 hora y 20 minutos aproximadamente en avión), y es inevitable no cerrar los ojos y volverlos a abrir al ver una ciudad con una decadencia que roza con la belleza, un espacio donde se ve un edificio en ruinas y al lado se alza otro con la modernidad de estos tiempos, pero que al frente se sitúa uno más con la influencia de la época...