Ómar Mendoza (Movistar) recuerda que en sus inicios como ciclista estaba pasado de kilos.
Dice, mientras ríe, que escalar una cuesta normal era su dolor de cabeza. Pero agrega que su deseo de salir adelante le permitió entender que “los límites estaban en la mente”, y que si se esforzaba podría llegar a ser competitivo como los grandes corredores.
Hizo sacrificios, como dejar a su familia en Lejanías, Meta, donde nació hace 26 años, para radicarse en Boyacá, donde pulió su talento, mejoró nivel y por ende logró un estado físico apto para ser veloz y victorioso.
Ayer Mendoza, campeón del Clásico RCN-2015, recogió un nuevo fruto a la constancia, al adjudicarse el título de la Vuelta a Antioquia, y dejó claro que es fuerte contendor de cara a la Vuelta a Colombia en junio.
“Desde que se sueñe y no se pierda el rumbo las cosas se pueden conseguir. Aquí demostramos que tenemos un gran equipo, este triunfo es para ellos”, dijo Mendoza, que triunfó con una ventaja de 18 segundos sobre el antioqueño Danny Osorio (Redetrans-Supergiros) y 1.06 frente al último vencedor de la carrera, el español Óscar Sevilla (EPM-Tigo-Une).
En la última etapa, un circuito de 100 kilómetros por el centro de Medellín, con salida y llegada en el sector de La Alpujarra, el ganador fue Weimar Roldán (EPM-Tigo-Une), quien demostró su fuerza y velocidad para imponerse sobre Juan Esteban Arango (Coldeportes Claro-Zenú), segundo, y Cristian Talero (Movistar), tercero.
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