Sus cuatro temporadas en Águilas lo han marcado. Ha sufrido tres mudanzas, pero él no cambia su sentido de pertenencia por una institución que lo hace sentir cómodo.
Es que desde que llegó en 2014, procedente de Deportes Quindío, Hilton Murillo ha desarrollado sus facultades al servicio del conjunto del Oriente.
“A mí me tocó mudarme desde Armenia a Pereira, donde duré tres meses y luego a Itagüí y, ya aquí, a Rionegro”, cuenta el volante, quien asegura que fue incómodo el no estabilizarse en un lugar.
Curiosamente, a pesar de itinerar en tres lugares, ha encontrado arraigo en este cuadro. “Es el equipo que me ha acogido y en el cual me han tratado muy bien”.
El chocoano, de 26 años, ha encontrado, según él, la posición ideal en la cancha, siendo un volante que llega de atrás y no un delantero, porque allí pierde visibilidad.
Además, tuvo la experiencia de una Copa Suramericana en 2014, en la cual cayeron con Olimpia de Paraguay. “Los aprendizajes que te deja el fogueo internacional son impresionantes”.
En ese proceso de dos años pasó por las manos de tres técnicos, de quienes afirma haber aprendido: Álvaro de Jesús Gómez, Óscar Héctor Quintabani y Néstor Otero.
Hoy, al mando de Pedro Sarmiento, se nota asombrado por la capacidad de su entrenador. “Es temperamental y le gusta que todos corran”.
Hilton Murillo, sin duda, es uno de esos hombres que ha encontrado arraigo en la inestabilidad de Águilas.
Rionegro no coge vuelo en la Liga
Las emociones comenzaron temprano para el equipo de Pedro Sarmiento. El goleador Luis Páez aprovechó un cabezazo de Hanyer Mosquera y concretó el gol más rápido de lo que va en el torneo, al minuto y medio.
Con esto, en el último ciclo de Páez con Rionegro, el delantero acumula 20 goles en 3.690 minutos, según publicó la cuenta de Twitter del equipo. Un tanto cada 184 minutos con la camiseta del cuadro de Oriente.
Pero Fortaleza despertó y, por intermedio de Óscar Franco, quien anotó en dos ocasiones, uno de penal al 62’ tras una falta de Yilton Díaz, sentenció su primera victoria del torneo, vital en la lucha por no descender a la B.
Además, se sacudió del dominio de las Águilas en el corto historial y ganó su primer partido de los cuatro que han jugado en primera.
Rionegro apenas suma un punto en el torneo y necesita sumar en el duelo del sábado (3:30 p.m.), ante Once Caldas, para despegar.
Su juego ante Atlético Nacional, que estaba programado para mitad de semana, fue aplazado por la participación de los verdolagas en las semifinales de Copa Libertadores.
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