El tridente del FC Barcelona apareció para salvar al líder en Gran Canaria en un partido en el que marcaron la diferencia los tantos de Luis Suárez y Neymar, ante una Unión Deportiva Las Palmas que puso las cosas muy difíciles al conjunto azulgrana.
Pese al final cerrado, el equipo entrenado por Luis Enrique se llevó los tres puntos y encadena ya 32 partidos oficiales sin conocer la derrota, además de consolidar su primer puesto en la competición española.
El inicio del choque fue frenético, con un animoso conjunto canario que con el viento a favor intentó golpear primero, con una falta desviada de Jonathan Viera en el minuto 3, y poco después con otro de Willian José que golpeó en Mathieu y se marchó a córner.
Sin embargo, el líder no perdonó el primer desajuste defensivo local. Iniesta metió un balón interior a la espalda de El Zhar, por donde se coló Jordi Alba para poner un centro raso diagonal para para que Luis Suárez superase a Varas con un disparo al ángulo.
La ventaja azulgrana se esfumó en una genialidad de los amarillos, marca de la casa, cuando Tana encontró a Jonathan Viera y éste, con un insospechado pase de tacón, sirvió a Willian José. El brasileño, como si de un pívot de baloncesto se tratase, ganó la posición a su compatriota Alves y quedó en ventaja para batir por bajo a Claudio Bravo.
El partido volvía al guión inicial, con una Unión Deportiva con muchos jugadores por detrás de la pelota, sin la presión alta anunciada, y un Barça con Sergi Roberto en el puesto del sancionado Busquets esperando encontrar algún balón filtrado por Iniesta o una genialidad de sus tres actores principales en la delantera.
Casi lo consigue Messi en el 15, pero Varas desvió a córner su intentó de elevarle el balón, mientras que los isleños vivían del robo y salida vertiginosa al contraataque, su plan decidido para el partido, pero sin puntería en el remate, como demostró Momo al finalizar con tiro desviado un pase largo de Viera.
Los de Luis Enrique seguían tocando con paciencia hasta encontrar el pase perfecto entre una nube de camisetas amarillas, pero su oportunidad más clara llegó a balón parado, con una falta que sacó Messi y que Suárez, totalmente solo en el borde del área chica, cabeceó de fuera de forma incomprensible en el minuto 27.
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