El Barcelona, que ya tenía asegurado el título de Liga, ganó 1-0 a la Real Sociedad (12º), este domingo en el Camp Nou, en un partido que ponía fin al campeonato, en la 38 y última jornada, convertido en homenaje de despedida a Andrés Iniesta.
El brasileño Philippe Coutinho hizo el gol de la victoria (56) en un encuentro que comenzó con un inmenso mosaico en las gradas con el número ocho de Iniesta formando el símbolo de infinito y el lema “Iniesta infinito”.
El público no se cansó de corear el nombre del centrocampista azulgrana, quien también vio cómo en el minuto 8 se desplegaba una gran pancarta con el mensaje: “gracias por tanto”, y a diez minutos del final fue despedido con una gigantesca ovación al ser sustituido.
Iniesta y su adiós fue la atracción de un partido sin nada en juego entre dos equipos que querían llegar a los arcos controlando el balón.
Coutinho regala victoria
El técnico Ernesto Valverde aprovechó para dejar de entrada en el banquillo a Leo Messi, que saldría en los últimos 25 minutos por Ousmane Dembélé. Los locales llevaron el peso del encuentro y, a los diez minutos, Iniesta avisaba con un disparo frontal.
El centrocampista lo intentaría en varias ocasiones, buscando despedirse con un gol.
Los azulgranas llegaban aprovechando la velocidad por los lados de Jordi Alba y Dembélé, quien dio el susto tras una dura entrada de Raúl Navas al tobillo del joven extremo francés.
Pero tendrían que esperar a la segunda parte para que Coutinho soltara un disparo que supuso el 1-0 (56).
El gol animó a los dos equipos que dieron un punto más de intensidad a su juego para buscar la portería contraria.
Messi pudo poner el segundo de cabeza (76), pero el marcador ya no se movería, dejando una victoria azulgrana como la mejor forma de despedir a su leyenda.
En este partido jugó los 90 minutos el zaguero central colombiano Yerry Mina.