Una publicación del periodista Pipe Sierra, reconocido por sus aciertos en el mercado de fichajes, volvió a encender la polémica alrededor de Atlético Nacional y el futuro de su entrenador Diego Arias.
A través de su cuenta en X, Sierra aseguró que los dueños del club habrían tomado la decisión de buscar un nuevo técnico, pese a que el presidente Sebastián Arango y el director deportivo Gustavo Fermani tendrían la intención de mantener al actual entrenador.
“Los dueños de Atlético Nacional entienden que más allá del deseo de Arango y Fermani en dejar a Diego Arias, el equipo no irá a ningún lado así; la decisión está tomada. Por esa razón desde el fin de semana hicieron un filtro de hojas de vida y ya empezaron a reunirse con candidatos”, escribió el periodista.
En su publicación también señaló que, en caso de tomar esa decisión, el proceso de elección del nuevo entrenador no contaría con la participación de Arango ni de Fermani.
“En esta elección, en la que se tomarán el tiempo necesario para evitar otro error, no estarán involucrados ni el presidente ni el director deportivo, pues ha sido equivocación tras equivocación: dejar ir a Juárez, contratar a Gandolfi y confiar en Arias”, añadió.
Ante el impacto que generó la versión, se consultó directamente a uno de los dueños de Atlético Nacional, quien negó tajantemente la información publicada por Sierra.
Desde la dirigencia manifestaron además su inconformidad con este tipo de versiones, especialmente en un momento sensible para el club tras la reciente eliminación de la Copa Sudamericana.
Según indicaron, no es cierto que se esté buscando un nuevo entrenador ni que exista un desconocimiento hacia el presidente Sebastián Arango o el director deportivo Gustavo Fermani.
De acuerdo con la fuente consultada, Diego Arias continúa teniendo el respaldo de la dirigencia, tanto de los propietarios del club como de los directivos y del propio plantel.
Así, por ahora, el técnico seguiría al frente del proyecto deportivo mientras el equipo intenta recomponer el camino en la temporada tras el golpe que significó la eliminación internacional.
La situación, sin embargo, refleja el ambiente de tensión que se vive alrededor del club, donde cada información sobre el futuro del banquillo genera debate entre la hinchada y el entorno del equipo.