El volante colombiano repasó diferentes momentos de su trayectoria, pero hubo dos capítulos que especialmente lo tocaron: la decisión de José Pékerman de dejarlo por fuera de la Copa del Mundo y los sacrificios de sus padres para ayudarlo a cumplir el sueño de convertirse en futbolista profesional.
La llamada que le cambió el día
Cardona tenía prácticamente asumido que estaría en Rusia 2018. Según contó en la conversación con Juanpis González, días antes había tenido una reunión en Argentina en la que le habían dado la palabra de que sería mundialista. Incluso Boca Juniors, club en el que jugaba entonces, le había dado unos días de vacaciones para que pudiera compartir con su familia antes de incorporarse a la concentración.
Pero todo cambió durante el viaje de regreso a casa.
El futbolista recibió una llamada de un número desconocido. Al contestar, una mujer le comunicó que no sería convocado al Mundial. Cardona inicialmente pensó que podía tratarse de una broma. Después recibió una confirmación que terminó de derrumbarlo.
Según relató, iba conduciendo cuando recibió la noticia y su reacción fue tan fuerte que soltó el volante. Su esposa, que viajaba a su lado, tuvo que hacerse cargo del vehículo. El propio jugador ha contado que aquel momento estuvo a punto de terminar en un accidente.
La decisión correspondió al cuerpo técnico encabezado por José Pékerman. Cardona había aparecido en la lista preliminar de 35 jugadores, pero finalmente no estuvo entre los 23 elegidos para disputar la Copa del Mundo.
Para él, aquella ausencia no fue simplemente quedarse fuera de una convocatoria. Era perderse el Mundial que había soñado jugar y que, hasta pocos días antes, consideraba prácticamente asegurado.
El recuerdo de su padre, un barrendero que nunca dejó de luchar
Pero si hubo un momento especialmente emotivo durante la charla fue cuando Cardona recordó sus orígenes.
El jugador creció en el barrio Belén Buenavista, en Medellín, en medio de dificultades económicas. Su familia llegó a vivir en una sola habitación y su padre, Andrés, tuvo que desempeñar diferentes oficios para llevar comida a la casa. Fue albañil, barrendero, taxista y vendedor de frutas, entre otros trabajos.
El fútbol apareció entonces como una posibilidad para cambiar la historia familiar.
Cardona recordó los sacrificios que hizo para entrenar y avanzar en su carrera. En algunas ocasiones tenía que desplazarse a pie a los entrenamientos y hubo días en los que incluso tuvo que hacerlo sin desayunar o sin almorzar. En casa, una aguapanela y un pan podían convertirse en el alimento antes de ir a jugar.
Su llegada a Atlético Nacional representó un punto de inflexión. El club comenzó a apoyarlo con los desplazamientos y poco a poco pudo avanzar en su proceso hasta llegar al profesionalismo.
Pero detrás de ese futbolista que posteriormente jugaría en Argentina, México y la Selección Colombia siempre estuvo la familia que hizo enormes esfuerzos para que pudiera cumplir su sueño.
Su mamá también enfrentó una dura batalla
En la conversación, Cardona también habló del difícil momento que atravesó su madre al enfrentar el cáncer, una situación que golpeó profundamente a la familia y que se sumó a las dificultades que habían vivido durante sus primeros años.
Ese recuerdo terminó por tocar una fibra especialmente sensible del futbolista. Cardona se emocionó al hablar de todo lo que sus padres hicieron por él y de las circunstancias que tuvieron que superar mientras él intentaba abrirse camino en el fútbol.
No fue una historia de éxito construida de la noche a la mañana. Antes de los estadios llenos, los contratos internacionales y los títulos, estuvieron los viajes para entrenar, las limitaciones económicas y el esfuerzo permanente de sus padres.
De los días difíciles a convertirse en profesional
La historia de Cardona comenzó a cambiar cuando Atlético Nacional se fijó en él durante sus primeros años como futbolista. El talento que mostraba en las categorías menores terminó abriéndole las puertas del club y, posteriormente, del fútbol profesional.
El 15 de febrero de 2009 debutó en Primera División con Nacional, bajo la dirección técnica de Luis Fernando Suárez. Desde entonces, su carrera lo llevó a México, Argentina y a la Selección Colombia.
Pero Cardona no olvida el camino recorrido.
Por eso, hablar de su padre trabajando como barrendero o de su madre enfrentando una enfermedad no es simplemente recordar el pasado. Es explicar de dónde salió la mentalidad con la que consiguió superar los momentos más difíciles de su carrera.
Y el episodio de Rusia 2018 fue uno de ellos.
Una herida que todavía recuerda
Años después, Cardona volvió a contar con detalle cómo recibió la noticia de que no iría al Mundial. Aunque ha pasado el tiempo, el recuerdo sigue siendo doloroso.
La convocatoria que esperaba no llegó y el sueño de jugar una Copa del Mundo quedó aplazado. La historia, además, tuvo un ingrediente que hizo todavía más difícil la situación: Cardona estaba convencido de que sí estaría en Rusia después de aquella conversación previa en Argentina.
Su relato ante Juanpis González permitió conocer nuevamente la dimensión personal de aquella decisión de Pékerman.
Pero también mostró al Cardona que está detrás del futbolista. Al hombre que recuerda a un padre que trabajó de todo para sacar adelante a su familia, a una madre que enfrentó el cáncer y a un niño que, pese a las dificultades, nunca abandonó el sueño de convertirse en profesional.
Entre lágrimas, Cardona terminó recordando que antes de ser una figura del fútbol colombiano fue simplemente Edwin, el hijo de una familia que luchó para salir adelante.