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Junior venció al Tolima y es el rival del DIM en la final

El conjunto barranquillero venció al Tolima y disputará la estrella con el Poderoso.

  • Carlos Bacca fue la figura del Junior ante el Tolima tras marcar un doblete. FOTO COLPRENSA
    Carlos Bacca fue la figura del Junior ante el Tolima tras marcar un doblete. FOTO COLPRENSA
06 de diciembre de 2023
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Este semestre Junior actuó como un verdadero tiburón y de manera sigilosa, sin que nadie lo esperara, dio el zarpazo en el último momento para meterse en la final del fútbol colombiano.

El elenco barranquillero venció 4-2 al Tolima en la última fecha de los cuadrangulares semifinales y así le arrebató la primera posición del grupo para ir a buscar la estrella frente al Independiente Medellín.

Los 3 primeros goles junioristas fueron obra de Gabriel Fuentes (6’) y un doblete de Carlos Bacca (26’ y 36’), el experimentado goleador que despertó en el momento que su equipo más lo necesitaba.

Sin embargo, el encuentro no fue nada fácil porque el Tolima descontó con tantos de Kevin Pérez (22’) y Diego Herazo, antes del cierre del primer tiempo. Por eso, la segunda parte estuvo llena de emociones, porque el Junior no renunció al ataque y los dirigidos por David González sabían que se jugaban el todo por el todo y fueron al frente convirtiendo en figura al portero uruguayo Santiago Mele.

El conjunto local sufrió y no fue sino hasta la anotación de Déiber Caicedo, con un gran remate de tiro libre a los 72 minutos, que pudo respirar con el 4-2 a su favor. En ese momento se desató toda una locura en el estadio Metropolitano, porque por fin la afición tiburona se sintió finalista.

Un finalista inesperado

Lo sorprendente de que Junior se haya metido en la final es que, más allá de su victoria sobre el conjunto pijao, llegó a esta instancia de una forma poco prolija, porque el elenco barranquillero se metió después de un semestre en el que nadie lo veía con posibilidades de conseguir pelear por su décima estrella.

Si se rebobina la película se puede encontrar cuando el miércoles 16 de agosto, el entrenador Hernán Darío Bolillo Gómez, quien fue el que inició la presente campaña, presentó su carta de renuncia tras los malos resultados en el arranque del segundo semestre.

En ese momento, el estratega antioqueño se fue con solo una victoria en seis partidos y los directivos junioristas acudieron de nuevo a Arturo Reyes, entrenador que ya antes habían despedido, por lo que su decisión no generaba confianza y no cayó bien entre los hinchas porque no confiaban en que, con un técnico que ya había fracasado, el club enderezaría el camino.

El inicio de la gestión de Reyes le daba la razón a esos temores. El equipo no encontraba buen juego y no sumaba para ubicarse en zona de clasificación, pero de un momento a otro, como cuando uno hace click en el computador, el panorama cambió. La historia dio un giro dejando a un lado, no solo lo que había pasado con el Bolillo sino también la traumática salida de Juan Fernando Quintero.

Arturo Reyes logró una sólida campaña y luchó para clasificar a los cuadrangulares de la Liga Betplay-2 hasta la última fecha cuando terminó sexto (30 puntos), solo superando por dos unidades al octavo y al noveno, clasificando como se dice popularmente: “dejando pelos en el alambrado”.

No obstante, Junior terminó el todos contra todos con una buena diferencia de gol (+12). Además, analizando la nómina, tenía un buen potencial ofensivo para pelear la posibilidad de la final.

“Hay una buena nómina que está bien balanceada y los jugadores me mostraron en cada entrenamiento que las cosas venían mejorando y que nos faltaba juntar la mente de cada jugador, que todos pensáramos lo mismo. Nos comprometimos a buscar la clasificación y ellos hicieron un gran trabajo, tienen un mérito impresionante. Ellos sienten lo que es jugar en un equipo como Junior y con una hinchada como la de Junior”, dijo el técnico Reyes.

Se repite la final de 2016-1

La última vez que Junior y Medellín disputaron una final de la Liga fue en el primer semestre de 2016, también fue la última vez que el Poderoso se coronó campeón de la Liga.

En aquella oportunidad, la ida se disputó en el estadio Metropolitano y se selló con empate a un gol. Jorge Aguirre adelantó al local en la primera etapa, pero pocos minutos después apareció Juan David Cabezas para señalar la igualdad definitiva. Y la revancha se jugó en el Atanasio Girardot, donde se encendió la estrella poderosa. El DIM venció 2-0 con anotaciones de Christian Marrugo y dio una nueva vuelta olímpica, ¿se repetirá la historia?

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