La Selección de Italia se quedó por fuera de su tercer Mundial consecutivo. Los italianos, que han ganado cuatro veces la Copa del Mundo, perdieron por penaltis, ante Bosnia, una de las finales del repechaje europeo que se disputó este 31 de marzo en Zenica, en territorio bosnio, donde se disfrutó un duelo de alta tensión.
El ambiente estaba “caliente”, a pesar del frío de la noche en Zenica (2 grados centígrados). En el estadio Bilino Pojle, una edificación de tribunas pequeñas –apenas un piso–, se vivía una fiesta que se extendió a las afueras: las redes sociales se llenaron de videos de personas encendiendo bengalas en las ventanas y balcones de los edificios contiguos al escenario deportivo, desde donde se podía ver el espectáculo.
Los Bosnios estaban llenos de ilusión: querían clasificar, por segunda vez, a la Copa del Mundo desde 1992, cuando se convirtieron en un país independiente luego de la disolución de la antigua Yugoslavia. Desde entonces, solo asistieron a la edición del torneo que se jugó en Brasil durante 2014. En ella se despidieron en la fase de grupos.
En la misma instancia salió el seleccionado italiano. Aquella fue la última vez que el seleccionado europeo, segundo máximo ganador del torneo en la historia, disputó un Mundial. Desde entonces, se quedaron por fuera en las clasificatorias a Rusia 2018 y Qatar 2022: eso ratificó la pérdida de su poderío deportivo en los últimos años. Por eso, ante Bosnia, tenían mucho en juego.
¿Cuál fue el antirécord que logró Italia tras perder con Bosnia?
Por un momento dio la sensación de que Italia, dirigida por el exfutbolista y campeón Mundial en 2006, Gennaro Gattuso, conseguiría cupo a Norteamérica 2026, la primera edición del torneo más importante del fútbol internacional que contará con 48 selecciones. El gol de Moise Kean cuando iban 15 minutos del primer tiempo aumentó la ilusión.
No obstante, los bosnios, que contaban con el respaldo de su público, se lanzaron de manera desbocada buscando el empate. La estadística del partido lo prueba: generaron 18 situaciones de riesgo contra el arco de los italianos, mientras que ellos solo llegaron ocho veces. Una de ellas terminó en gol. Lo marcó Haris Tabakovic, cuando iban 79 minutos del segundo tiempo.
El duelo se fue a tiempo extra. En la media hora de prórroga los bosnios sacaron todo su ímpetu: terminaron con el 59 % de la posesión de la pelota y generaron peligro en el arco de Gianluigui Donnarumma. No obstante, no marcaron. La serie se definió por penaltis. Bosnia se impuso 4-1. Esmir Bajraktarevic, Kerim Alajbegovic, Haris Tabakovic y Benjamin Tahirovic anotaron. Por Italia cobraron Bryan Cristante, Sandro Tonali y Pio Espósito. Solo marcó Tonali.
Tras el final de la serie, los bosnios celebraron con gran emoción: corrieron, se abrazaron, lloraron, saltaron. Entre tanto, los italianos se fueron al camerino entre lágrimas amargas, con pena. El seleccionado de Italia se convirtió en el primer campeón del mundo que no logró acceder a tres ediciones consecutivas del Mundial en todas la historia.
Ese antirécord lo consiguieron porque, tras perder en Bosnia, superaron la “racha negativa” que tuvieron las selecciones de Inglaterra y Uruguay. Los ingleses no fueron a los mundiales de 1974 y 1978. Entre tanto, los uruguayos tuvieron dos temporadas en las que no clasificaron a dos torneos de manera consecutiva: 1978 y 1982, así como en 1994 y 1998.