“La Copa Davis nunca será la misma”, lamentó públicamente Roger Federer, número 2 del mundo y dueño del mayor número en la historia de títulos individuales (20) en torneos Grand Slam (Roland Garros, Wimbledon, Australia y US Open).
El suizo no ahorró comentarios para oponerse a las modificaciones que entrarán en vigencia a partir de 2019. “Además resulta extraño ver a un futbolista entrometerse en el tenis”, siguió en su diatriba en contra del jugador del Barcelona Gerard Piqué, presidente de la empresa Kosmos, que presentó a la Federación Internacional de Tenis (ITF), el polémico cambio de formato del torneo anual por naciones más importante de este deporte.
Y es que desde el pasado 16 de agosto, la ITF, aprobó en su Asamblea general, con el 71,43% de los votos de 120 delegados, una revolucionaria propuesta que transformará la forma en la que hasta ahora se disputa la Davis, promesa de renovación que viene respaldada por una inversión de 3.000 millones de dólares (9,2 billones de pesos) durante 25 años.
El certamen, que se juega durante todo el año con fases clasificatorias por zonas continentales para acceder al denominado Grupo Mundial, en el que se enfrentaban los 16 mejores equipos del planeta, cambiará ahora a un torneo anual con una ronda final de una semana con sede única y con representantes de 18 naciones.
Pero no todo ha sido rechazo en ese proceso de transformación, que comenzará a implementarse en 2019, como es el caso del equipo colombiano, que por primera vez podrá acceder a un Grupo Mundial.
“Que amplíen los cupos para el GM es una oportunidad muy bonita para países como nosotros que siempre hemos estado peleando el repechaje, es un certamen nuevo y en el futuro veremos los beneficios”, comentó Alejandro González, tenista nacional.
Lo mismo opina el capitán del equipo de Colombia, Pablo González, quien compara la ampliación de los cupos del Grupo Mundial con las renovaciones que han sufrido torneos en otras disciplinas.
“Pasa en muchos deportes. Por ejemplo, miremos el Mundial de Fútbol -que irá de 32 a 48 equipos-, que hagan estos cambios es muy importante”, comentó el capitán.
Además de dirigentes, entrenadores y tenistas colombianos, figuras como el español Rafael Nadal respaldan el cambio. “La competición era buena, pero evidentemente llevaba años con problemas. Y cuando esto sucede se tiene que buscar una solución”, dijo el español, cuatro veces ganador de Davis (2004, 2008, 2009 y 2011), en rueda de prensa, antes del US Open.
¿Cuáles son esos problemas?... La falta de oportunidades para jugar la Davis por parte de las grandes figuras -debido a compromisos que han adquirido previamente en torneos individuales-, la cada vez más notoria ausencia de espectadores a los estadios, el retiro progresivo de patrocinadores que han disminuido en los últimos años, la poca presencia de la televisión en algunas zonas de competencia, la tendencia a volverse un evento obsoleto y, la carencia de recursos de varias federaciones para promover el deporte.
“La ITF, durante una década no hizo nada, diez años en los cuales los jugadores pidieron acciones y no hubo reforma. (...) La Davis no es una Copa del Mundo. ¿Quién va a ir a ver Francia-Rusia en Shanghai? Nadie. Va a ser ridículo, pero hay mucho dinero para ocultar esta idea”, comentó la raqueta francesa Richard Gasquet en declaraciones a l’Equipe. “Los deportistas llevaban tiempo pidiendo un cambio, pero ojalá los ‘intereses económicos’ no socaven la esencia de un torneo con más de un siglo de historia.
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