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Sin dar brazadas, Jaime y Dionisio gozan de respeto

  • Jaime Cárdenas -izquierda- y Dionisio Rincones han sido servidores de la natación colombiana. FOTO donaldo zuluaga
    Jaime Cárdenas -izquierda- y Dionisio Rincones han sido servidores de la natación colombiana. FOTO donaldo zuluaga
27 de diciembre de 2014
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Sin tenerse que lanzar al agua, Jaime Cárdenas Gutiérrez y Dionisio Rincones son los dueños del carril cuatro de la natación antioqueña.

Servidores de este deporte desde hace muchos años y sin dar una sola brazada han cumplido con labores clave.

Jaime, el arquitecto graduado en la UPB, y Dionisio, el químico surgido de la U. de A., se convirtieron en bastiones de la natación a todos los niveles.

Jaime, quien ingresó a la natación carreras debido a la vinculación como atletas de sus hijas María Adelaida, María Isabel y Claudia, fue desde presidente del club Polímeros hasta presidente de la Federación Colombiana de Natación y cabeza de la Confederación Suramericana de Natación.

Dionisio, quien el pasado 1° de diciembre cumplió 45 años de vinculación a la natación antioqueña, se convirtió en un árbitro reconocido y en uno de los más destacados starter (juez de salida) de Suramérica.

A finales de noviembre se reencontraron en la Liga de Natación de Antioquia para continuar un diálogo de remembranzas y anécdotas que se había iniciado un mes atrás cuando estuvieron en la gala de la natación celebrada en Cali por la Federación Colombiana de Natación.

Liderazgo que trajo brillo

Jaime fue para la actividad acuática un auténtico líder. Un dirigente alejado de la política, quien creyó en el trabajo arduo y lideró procesos a todos los niveles, trabajo que le brindó a la natación nacional un papel de brillo en el continente, sobre todo en la época de los especialistas Pablo Restrepo, Helmut Levy y Orlando Duque.

Ambos son jueces, Cárdenas Gutiérrez especializado en clavados y aguas abiertas, y Rincones con profundos conocimientos en la natación de carreras.

“Recuerdo el día que juzgué una competencia de Juegos Panamericanos celebrados en Indianápolis y tuve el honor de calificar al mejor saltador de todos los tiempos: el estadounidense Greg Louganis, campeón mundial y olímpico. Era todo un espectáculo verlo competir”, rememora Cárdenas, en tanto Rincones siente orgullo ajeno.

Dionisio, mientras tanto, no echa mucha cabeza, para recordar que una determinación suya en un Suramericano de carreras celebrado en Ecuador le trajo un tremendo dolor de cabeza.

“El título del campeonato se definía en el último relevo. Eran los 100 libre de las damas y para todo el mundo en la piscina, la brasileña Flavia Nadalutis se había robado la partida. Los reclamos fueron duros y el público protestó. Pero yo me sostuve, así toda la noche repitieran por medio de la televisión ecuatoriana aquella salida. Un juez allegado me dijo: ‘por hacer cumplir el reglamento nadie se ha desacreditado’”, cuenta emocionado .

1975
fue el año en que Jaime Cárdenas Gutiérrez se vinculó a la natación antioqueña.

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