Los niños inscritos en las pruebas de Babyatletismo fueron formados en líneas de a 6 para empezar las competencias. Después de varias carreras de 60 metros, el turno les correspondió a los pequeños paratletas.
Entre ellos se encontraba David Lugo, que a sus 11 años pudo participar en el Festival de Festivales gracias a la iniciativa de la Corporación Deportiva Los Paisitas y la Liga Antioqueña de Atletismo, de incluir a deportistas no convencionales en sus modalidades por primera vez en la historia del certamen.
David comenzó a entrenar a los 6 años en el colegio, sin importarle su condición visual. Allí, gracias al programa Academia Libre, le instruyeron en el deporte con el objetivo de mejorar sus capacidades motrices.
Pero no se quedó ahí. Desde ese momento ha participado en aproximadamente 40 carreras, destacando que “me gusta mucho la adrenalina que siento cuando estoy en la línea de salida”.
Al no poder ver, David disputó los 60 metros de la mano de un guía, como recomienda el reglamento de paratletismo. El encargado fue Gabriel Ramírez, actualmente vinculado al Inder, quien conoció al deportista hace 4 años en el colegio.
Durante el recorrido son unidos mediante una cuerda de 30 centímetros con círculos en los extremos; de ahí se sujetan el brazo del niño y del guía: “Así tiene la facilidad para mover los brazos, y yo como guía tengo la facilidad de orientarlo y explicarle por el camino que vamos”.
Con mucho apoyo desde las tribunas del Estadio Alfonso Galvis Duque, y una sonrisa en la cara de los niños de deportes no convencionales, se realizaron cuatro pruebas: velocidad 60 metros, salto largo, lanzamiento de pelota y resistencia, que son 600 metros.
Allí, David pudo disfrutar la experiencia competitiva y recreativa del Festival, pensando que, a futuro, puede representar a la región en Juegos Paranacionales. Y, por qué no, al país en unos Paralímpicos.