Pico y Placa Medellín
viernes
7 y 9
7 y 9
Con esfuerzo y dedicación, los dos hermanos se ganaron el respeto en este deporte en el país y el mundo.
De pequeño era muy desorganizado. Dejaba los palos tirados por todas partes, y claro, se me perdían. Es más llegaba al club sin zapatos y las bolas para competir.
Mi hermano Camilo, por su parte, fue todo lo contrario, ordenado y metódico. Siempre estaba detrás de mí regañándome, era muy disciplinado, pienso que por su constancia le ha ido tan bien en el deporte.
Siempre me decía que me pusiera las pilas, y eso fue lo que tuve que hacer cuando salí del país.
No lo voy a negar, me dio muy duro dejar la familia, los amigos y acostumbrarme a una nueva ciudad con costumbres y culturas diferentes. Pero también confieso que esto para mí no fue un sacrificio, porque mi sueño siempre fue sobresalir en el golf.
Fue muy difícil, pero ser recibido en Estados Unidos por Camilo y estudiar en la misma universidad que él no tiene precio.
Él fue un gran apoyo, me dio tranquilidad. En los tiempos malos, en los bajones, tener a alguien cerca y de confianza con quien hablar fue una bendición.
Lo más complicado...