Cada año, sumadas las terminales de transporte del Norte y del Sur, salen e ingresan a Medellín 1,6 millones de vehículos con alrededor de 27 millones de pasajeros.
Y detrás de todo ese movimiento, de los transportadores, de los equipajes, de los tiquetes y los viajeros, está Terminales Medellín, la empresa encargada de administrar esos dos edificios que sirven como puerta de entrada a la ciudad.
“Hemos trabajado para modernizar las terminales, para que presten un servicio siempre eficiente y para que estén a la vanguardia”, asegura su gerente general, Carlos Alberto Molina Gómez.
Durante su administración, entre los años 2012 y 2015, la empresa mejoró su desempeño económico, fortaleció su seguridad y se modernizó para responder a los retos del presente y plantar cara al futuro.
Tarea cumplida
“Dejamos una Terminal muy sólida en lo financiero. Recibimos un presupuesto inicial de 18.000 millones de pesos y hoy estamos entregando uno de 39.000 millones de pesos. Eso habla de la gestión que hemos hecho”, afirma el gerente general de Terminales Medellín.
Se mejoraron y aumentaron los ingresos operacionales, la utilidad operacional, la utilidad neta, los activos, el patrimonio, el presupuesto de ingresos y el Ebitda.
“Recibimos una caja de 500 millones de pesos y hoy es de 3.500 millones. Hemos valorizado las acciones. Teníamos activos por 99.000 millones de pesos y hoy son del orden de los 135.000 millones”, enfatiza el gerente.
En modernización tecnológica también se invirtió. Se hizo repotenciación y mantenimiento de la infraestructura tecnológica, se adquirió nuevo software, se compró hardware y equipos (video proyectores, impresoras, servidores, entre otros), además del necesario suministro de licencias, soporte y mantenimiento para los equipos existentes.
“Hemos avanzado mucho en ese campo. Estamos a la vanguardia dentro de las terminales de transporte del país”, agrega Molina Gómez.
Seguridad y movilidad
Uno de los logros más destacados de la actual gerencia fue en el fortalecimiento de la seguridad dentro de las Terminales. “Los delitos en la Terminal son mínimos”, asegura el funcionario.
Y para lograrlo adquirieron un sistema de video vigilancia y un centro de monitoreo y control que consta de 200 cámaras nuevas de seguridad en alta definición. Se aumentó, además, la presencia de vigilancia privada, pasando de 18 a 34 guardas. También se establecieron convenios con la Policía Nacional de Colombia para tener presencia permanente de 25 auxiliares bachilleres en las Terminales del Norte y del Sur.
También es para destacar la inversión en adecuaciones para las personas con movilidad reducida: una rampa fija, reubicación de un ascensor en la zona férrea e instalación de un nuevo ascensor en la Terminal del Norte, así como la adquisición de unas escaleras eléctricas, que permiten tener unas instalaciones más incluyentes.
Automatización es el gran logro
Control sobre los buses y sus destinos, sobre los pasajeros, sobre horas de salida y de entrada. Control sobre equipajes e ingresos al patio operativo.
Con la automatización de las terminales de transporte se gana en efectividad, eficiencia, eficacia y hasta en seguridad.
“Así logramos que las terminales sean cada día más ágiles”, afirma su gerente general, Carlos Alberto Molina Gómez.
Fue un proceso en el que se invirtieron 2.500 millones de pesos y que cuenta con códigos de barras, tarjetas electrónicas y chips inteligentes para controlar el acceso de pasajeros hacia las plataformas de abordaje y de los vehículos en las zonas operativas.
“Es un plan piloto, porque Terminales de Medellín es la primera en utilizarlo en el país, pero será un buen ejemplo para que se replique en las de otras ciudades”, agrega el gerente.
Otras oportunidades
Durante la actual gerencia de Terminales Medellín se encontraron nuevas oportunidades de negocio que permitieron fortalecer del músculo financiero de la empresa.
Por medio de contratos interadministrativos, Terminales administra y opera, en convenio con la Secretaría de Movilidad de la Alcaldía de Medellín, las escaleras eléctrica de San Javier
Suya es también la administración del Teleférico de San Sebastián de Palmitas, un cable aéreo que moviliza en promedio 110 personas diarias entre las diferentes veredas del sector.
De igual forma, es el responsable de la gestión de los parqueaderos en los bajos del puente de la 4 Sur y de los del Parque San Antonio.
Además, durante un periodo, fue el operador del Centro de atención temporal al vehículo automotor El Caracol, que hace parte del plan parcial de renovación urbana de Naranjal y Arrabal. Y administró, también, las Zonas de Estacionamiento Regulado de Envigado (ZER-E).
“La Terminal debe asegurar sus recursos para no depender exclusivamente de la tasa de uso”, afirma Molina Gómez.
Que realmente no es que sea poca, pues al comparar los ingresos por tasa de uso acumulada de los periodos 2008-2011 y 2012- 2015, se revela un crecimiento del 24,17 por ciento, esto gracias a un crecimiento en el número de salidas de vehículos y a un mayor control a la ilegalidad, cifras que podrán ser mayores con la entrada en plena operación de la automatización.
Bienestar para todos
Terminales Medellín, durante este cuatrienio, también invirtió en la comunidad. Se construyeron sendas canchas de fútbol en la del Norte y la del Sur, pensando en la integración de los transportadores y en la calidad de vida de los trabajadores. “Son acciones de responsabilidad social”, agrega el gerente. También construyeron, en la del Norte, un gimnasio y mejoraron, en ambas terminales, las zonas de descanso de los conductores.
Apuestas todas estas que redundan en mejores servicios y en más calidad para trabajadores y usuarios las terminales de transporte de la ciudad.
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