Cancún y turismo son palabras que podrían ser sinónimos. Su atractivo como destino de sol, playa, compras y también cultura, la hacen una de las zonas más llamativas para quienes buscan el descanso.
No en vano entre enero y junio, de acuerdo con las cifras oficiales del Gobierno del Estado de Quintana Roo, al cual pertenece Cancún, señalaba que 2.292.311 turistas habían arribado a la región, un crecimiento de casi el 10 por ciento, comparado con el flujo del primer semestre de 2013.
Y aunque estas mismas cifras señalan que el promedio de la estadía es de cinco días, no siempre es así. En algunas ocasiones, para su pesar, el viajero no va por descanso y total relax. A veces, también viaja por trabajo. Un congreso, una convención, o alguna presentación importante que toma por escenario esta ciudad del caribe mexicano.
En esos casos, Cancún ofrece algunas de sus atracciones y bondades. Un recorrido exprés que, claro, no le permitirá conocer a fondo todas las maravillas y posibilidades que ofrece, pero que sí lo pueden dejar antojado para planear una vacaciones y tomarse el tiempo suficiente para disfrutar de playa, sol, cocteles, buena comida, oferta comercial y conocer algo de la ancestral cultura mexicana.
Las horas contadas
Es casi el medio día. El avión toca pista en el Aeropuerto Internacional de Cancún, luego de un vuelo que desde Medellín, con escala en Ciudad de Panamá, se toma unas cinco horas. El tiempo apremia. Serán solo tres días en esta ciudad, pero con un itinerario tan apretado que apenas si hay tiempo para una vista rápida, pero obligada.
Acentos e idiomas de las más variadas zonas del mundo ratifican por qué esta es la terminal de mayor tráfico internacional de todo México. Inglés, alemán, francés, algún italiano y casi todos los acentos del español iberoamericano se pueden escuchar mientras se hace la fila para la inmigración y la aduana.
Un taxi, un servicio especial o algún transporte colectivo llevan al viajero hasta la zona hotelera más importante de la ciudad sobre el bulevar Kukulcán, a unos 20 minutos del aeropuerto. En esta franja de tierra que como una especie de isla está flanqueada de su lado externo por el mar caribe, y al interior por el lago Nichupté se concentran casi todos los emblemas de las cadenas hoteleras más importantes del mundo.
La primera parada debe ser en el Museo Maya de Cancún. Como sus puertas se cierran a las 5 de la tarde es mejor empezar este tour rápido ahí. Además de la exhibición de piezas que hacen parte de la cultura maya asentada en la zona, también está el área arqueológica de San Miguelito con muestras de las antiguas construcciones de los pueblos Maya. Una vez recorrido San Miguelito, la visita al museo, que si bien no es muy grande, sí cuenta con una colección que permite apreciar con piezas muy importantes los aspectos de la vida social, política, económica y militar de esa cultura.
Otra de las facetas es la actividad comercial. Compitiendo en tamaño con los cientos de hoteles de la zona, las plazas comerciales, ofrecen una gran variedad de opciones para comprar. Nombres como Cartier, Salvatore Ferragamo, Kenneth Cole, Levi’s, Louis Vuitton, Fendi, Oakley, Gucci, Tommy Hilfiger; son comunes en estos centros comerciales. La Isla, Plaza Kukulcán, Luxury Avenue y Malecón Américas están entre los más reconocidos y recomendados por los mismos cancuseños .