De la ilusión a la impotencia. Ese fue el cambio de estado al que pasaron los colombianos ayer al ver cómo el sueño de ganar medalla en el ciclismo de los Juegos Olímpicos de Río, con Sergio Luis Henao, se esfumó cuando menos se imaginaba.
Cuando restaban 11.8 kilómetros para que concluyera la prueba de ruta, de 237.5 kilómetros de recorrido, desgastante por su topografía montañosa y tramos de pavé, lo que ocasionó caídas y retiros de hombres de prestigio, el antioqueño Henao paralizó al país no solo al mantenerse como uno de los dos criollos en competencia -el otro fue Esteban Chaves-, sino también al ubicarse, al lado del italiano Vincenzo Nibali y el polaco Rafal Majka, en la punta de la dura carrera.
Sin embargo, en el último descenso por...
ESTE CONTENIDO ES EXCLUSIVO
PARA SUSCRIPTORES
¿Ya sos un suscriptor? Iniciá sesión
Al realizar el registro de tus datos por medio de estas redes sociales, aceptas los términos y condiciones, el
uso de tu información personal y el uso de tu información por terceros de El Colombiano disponibles en
www.elcolombiano.com y el envío de noticias a tu correo.
¿QUERÉS SER UN SUSCRIPTOR?
TENEMOS PLANES DESDE
$14.900,
Seleccioná el que más te convenga:
Nueve razones para suscribirme a EL COLOMBIANO