El objetivo es claro: llegar en las mejores condiciones físicas y futbolísticas al compromiso del viernes. Las altas temperaturas que han acompañado las prácticas en Miami representan un escenario muy similar al que espera a la Tricolor en Kansas, donde el pronóstico anuncia una jornada con máximas cercanas a los 34 grados centígrados y una mínima de 23, un factor que podría influir en el desarrollo del encuentro.
La planificación del cuerpo técnico comenzó el domingo con una jornada enfocada en la recuperación y la gestión de cargas, una estrategia habitual tras un partido de alta exigencia como el disputado frente a Portugal.
Un grupo conformado por trece futbolistas desarrolló una sesión de carácter técnico-táctico. Allí realizaron ejercicios específicos con balón, buscando mantener el ritmo competitivo de quienes tuvieron menor participación en el último compromiso.
Mientras tanto, los once jugadores titulares permanecieron en las instalaciones del Blue Health Center, donde cumplieron con los protocolos de recuperación física. La prioridad fue reducir el desgaste acumulado durante la fase de grupos y acelerar el proceso de regeneración muscular pensando en la etapa de eliminación directa.
Sobre el césped, la práctica comenzó con ejercicios de coordinación motriz y circuitos de circulación de balón como parte de la activación física. Posteriormente, el entrenamiento concluyó con cuatro bloques de fútbol formal, en los que el plantel contó con un equipo de sparrings del Inter Miami para recrear diferentes escenarios de competencia.
La buena noticia llegó este lunes. Néstor Lorenzo pudo contar con la totalidad de los jugadores convocados, todos en buenas condiciones físicas y sin novedades médicas, una situación que le permite preparar el partido frente a Ghana con todas sus alternativas disponibles.
Como es habitual antes de cada entrenamiento, el grupo inició la jornada con el tradicional círculo en el centro del campo. Un abrazo colectivo, una oración y unas palabras del entrenador marcaron el comienzo de una nueva sesión de trabajo, reflejando la unión que ha caracterizado al plantel durante este Mundial. Posteriormente, el grupo se dividió en dos.
Los futbolistas que fueron suplentes frente a Portugal iniciaron desde el primer momento un trabajo intenso con balón. La intención del cuerpo técnico es mantenerlos al mismo nivel competitivo de quienes vienen siendo titulares para que cualquier variante pueda responder de inmediato.
En ese grupo trabajaron jugadores como Daniel Muñoz, Luis Suárez y Johan Mojica, quienes no fueron inicialistas ante Portugal, junto a Richard Ríos, Juan Camilo Hernández, Andrés Gómez, Jaminton Campaz, Willer Ditta, Juan Fernando Quintero y Yerry Mina.
Por su parte, el grupo de titulares desarrolló una sesión enfocada en la recuperación. James Rodríguez, Luis Díaz, Dávinson Sánchez, Jhon Lucumí, Santiago Arias, Déiver Machado, Jefferson Lerma, Gustavo Puerta, Jhon Arias y Jhon Córdoba realizaron estiramientos utilizando bandas elásticas y ejercicios sobre colchonetas antes de incorporarse a trabajos aeróbicos de baja intensidad cerca del resto de sus compañeros.