Cuando Nacional perdió por 2-0 el segundo partido con Gremio en la fase de grupos de la actual Copa Libertadores, el técnico Juan Carlos Osorio quedó muy golpeado. Por un momento sintió que parte del esfuerzo de los dos años de proceso se había esfumado y hasta llegó a plantear con los dirigentes la necesidad de reforzarse con extranjeros para poder aspirar a un logro internacional.
Ahora y después de la gran demostración del equipo ante el campeón vigente Mineiro, al que los verdolagas derrotaron con suficiencia y quizás por un marcador muy corto (1-0), a juzgar por lo visto en cancha, la motivación regresó al estratega, y está en el punto más alto.
Osorio respiró de nuevo con la victoria contra el conjunto de Ronaldinho y compañía, que además propinó la renuncia de su colega Paulo Autuori, y para muchos fue un certero garrotazo a la "bestia" que ha perseguido durante años a los equipos colombianos en los duelos contra los brasileños.
Ese triunfo ratificó que lo hecho en Rosario, frente a Newell"s Old Boys, de Argentina, no fue un golpe de suerte. Ese 3-1 a favor y el 1-0 del pasado miércoles en el Atanasio, hacen pensar que el jugador colombiano empieza a recuperar su casta y credibilidad en sí mismo, una tarea por la que lucha Osorio desde que asumió su tarea en Nacional.
El estratega, formado en Estados Unidos e Inglaterra, les dijo a sus dirigidos que este es el momento para demostrar que el fútbol doméstico en Colombia está en capacidad de competir de igual a igual con el argentino y el brasileño.
El mensaje fue bien asimilado por los jugadores en el primer round de los octavos de final de la Libertadores y ahora tienen la posibilidad de demostrar que esa admiración por el balompié brasileño, a veces desmedida y quizás justificada, es parte del pasado.
"Eso a veces nos ha llevado a que nos sintamos inferiores y creo que, guardando las proporciones y que a pesar de que tienen un apoyo económico superior, podemos competir contra ellos".
Osorio destaca el buen espíritu de equipo que ronda entre los verdes.
Sin tanta magia
Juan David Valencia confesó que tras los duelos con Gremio comprobaron la contundencia de los auriverdes para definir, pero también se dieron cuenta de que, a diferencia del pasado, la magia ya no es prioridad en los clubes brasileños.
Este fenómeno se refleja en la selección nacional, como lo cuestionó esta semana Pelé al manifestar que por primera vez los pentacampeones están mejor preparados para defenderse que para atacar en el Mundial que se avecina.
"Algunos no encaran como antes, se repliegan más y buscan el contragolpe como arma para hacer daño. La clave es no darles espacio y ser efectivos", apuntó Valencia.
Franco Armani, el único extranjero en Nacional, confesó que desde la eliminación de la Copa Suramericana del año pasado a manos de Sao Paulo quedó una espinita que se ahondó con las dos derrotas con Gremio.
De ahí ese grato despertar frente a Mineiro, al que intentarán superar el jueves venidero en Belo Horizonte, apoyados en la confianza y en los antecedentes de un Nacional productivo como visitante. Y con la ilusión de dar el golpe definitivo a esa "bestia" brasileña que durante tantos años ha causado pesadillas al fútbol colombiano
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8