HISTÓRICO
María Lucía Fernández, manejar es un placer
  • María Lucía Fernández.
    María Lucía Fernández.

María Lucía Fernández, manejar es un placerDesde los 15 años conduce sin afanes y con la misma seguridad con que todas las noches presenta las noticias. La reconocida periodista bogotana asegura que frente al volante siente que se ?desestresa?.

La idea era que el papá o la mamá de María Lucía Fernández le hubieran enseñado a manejar, pero sus nervios no permitieron que así fuera. Entonces decidió hacer el curso y fue en un Renault 4, ?como el de la Pelota de Letras? ?dice- donde por primera vez se enfrentó en su primer carro, un Mazda 323 coupé, al caótico tráfico bogotano.   

Desde entonces, la reconocida periodista, madre de dos hijos y un perro, ha sido una aplicada conductora que maneja a la defensiva, no le importa detenerse para que pase otro carro y evita a toda costa enfrascarse en discusiones con quienes comparte la vía.
 
?Soy una conductora tranquila, no soy agresiva, cedo el paso y le huyo a los carros conducidos por personas violentas como algunos conductores de servicio público y escoltas?, dice María Lucía, quien nunca ha tenido un accidente que lamentar.

Comunicadora Social de la Universidad Javeriana y con estudios en Literatura, nuestra protagonista se considera paciente y dice no manejar rápido ya que no se considera ?hábil para hacerlo?.

Sin embargo, en los paseos familiares siempre conduce el carro, algo que lo asemeja como una terapia de relajamiento ?eso sí, en una buena carretera, con calma y sin correr?. La desventaja de su relajado comportamiento, -comenta ella-, es que si se encuentra con una tractomula en el camino, por un buen rato conduce detrás de ésta, pues se considera ?mala para adelantar?.  
    
En la actualidad maneja un BMW 320 modelo 98, carro que le gusta por su gama y lo fino de su maquinaria. Antes tenía una Renault Scénic ?en la que vivía feliz porque no era tan grande, aunque adentro sentía que era muy espaciosa?. Así mismo considera que el carro ideal debe ser uno ?que no llame la atención, pequeño, fácil de parquear y de mantenimiento sencillo?.

María Lucía Fernández sabe que cuando maneja, por ser un personaje reconocido, las personas la abordan no sólo para admirar la belleza de su madurez, sino para pedirle algún favor. ?Por el hecho de trabajar en noticias, muchas veces la gente se me acerca, pero no para saludarme sino para pedirme ayuda. La mayoría son personas que han sido desplazadas y quieren denunciar el drama por el que han pasado?.

Esta mujer, un ejemplo para muchos que ven las calles como cuestión de territorios propios, sueña con ?un carro que no consuma gasolina, que no tenga cambio de aceite, que se maneje solo y que piense positivo y me lo diga?.

Tal vez le toque esperar unos buenos años hasta que su sueño se cumpla…