- Barcelona es sede del mundo. Una reunión de más de 140 días.
- Discusión abierta para mirar con lupa un mundo diverso, cambiante.
Beatriz Mesa Mejía
Es tribuna y foro. Se hablará de paz, de diversidad, de globalización, de integración. De cultura.
Ayer se inauguró en Barcelona, capital de la región española de Cataluña, que prepara desde hace siete años el Fórum Universal de las Culturas 2004.
La ciudad al nordeste de España albergará, hasta el 26 de septiembre, las culturas del mundo, algunas de las cuales llegan con hondos y preocupantes conflictos políticos, sociales, económicos y de educación y segregación.
Hoy se abre al público esta gran exposición en la cual el debate y el diálogo se presentarán enmarcados en una serie de espectáculos y exposiciones que mostrarán el arte de hoy y de ayer, el legado de los ancestros y lo que éstos han significado en el transcurrir del mundo actual.
Fiesta de las ideas, en un escenario donde ingenieros, arquitectos y diseñadores dieron todo de sí para ofrecer espacio a uno de los encuentros más importantes del mundo.
Las agencias de prensa internacionales hablaban de 250 hectáreas de plazas, paseos, auditorios y un puerto para mil embarcaciones.
"Establecer vínculos entre pasado, presente y futuro, entre el mundo local y el global y entre la sociedad civil y los estados", esa es la idea de los organizadores de un foro para el cual se invirtieron más de 3.800 millones de dólares para levantar una infraestructura que albergará debates, foros, espectáculos, conciertos, charlas y otras actividades.
A Barcelona los invitados llegarán con el sueño de "consolidar el conocimiento y el diálogo constructivo entre los pueblos, la necesidad de respetar los recursos naturales y de alentar un espíritu de paz basado en el respeto a las demás culturas".
Uno de los principales objetivos del Fórum, según se lee en su presentación, "es contribuir a la renovación del pensamiento y las actitudes en torno a los fenómenos que protagonizan el siglo XXI".
Y es por eso que se tendrán cuatro exposiciones temáticas que analizan la "diversidad cultural, el desarrollo sostenible y las condiciones de la paz desde el rigor, la espectacularidad y una clara voluntad de interacción con el público".
El nuevo documento servirá como un legado de la sociedad civil, que pueda ser recogido luego por Naciones Unidas. La realización de este foro es un sueño que se hace realidad.
Un mundo sin violencia
Dentro de las temáticas fundamentales está la de La construcción de un mundo sin violencia, que se plantea como uno de los grandes retos, en medio de unas relaciones cada vez más tensas entre los gobiernos y los pueblos.
El diálogo Hacia un mundo sin violencia pretende, dicen los organizadores, "aportar ideas, pautas y propuestas para hacerlo posible, profundizando en estrategias y experiencias de resolución de conflictos, poniendo en crisis un concepto de seguridad vinculado a la lógica militar, desmontando la maquinaria industrial y económica de preparación de la guerra, indicando las prioridades en desarme y desmilitarización e impulsando programas de educación por la paz para todos".
Sin duda, este será uno de los temas básicos. Y de hecho, se programaron unas 25 actividades con formatos muy diversos, conferencias, seminarios, mesas redondas, talleres, debates, videos, actuaciones, exposiciones, para darle forma a este diálogo, con más de 1.500 participantes.
El jefe ejecutivo regional, Pasqual Maragall, y el alcalde de Barcelona, Joan Clos, lideran este inmenso programa en la ciudad del nordeste de España que será habitada por las más diversas lenguas y pensamientos. Trajes y comidas.
Un encuentro hasta el 26 de septiembre. Y un proyecto en el cual Pasqual Maragall, tuvo una participación clave.
El político explicó a la agencia Efe, que no se trataba de "una exposición universal ni de una olimpiada cultural, sino algo a medio camino entre ambas", que estableciera vínculos entre pasado, presente y futuro, entre el mundo local y el global y entre la sociedad civil y los estados.
En este Fórum, además se contará con la presencia de un colectivo del mundo literario e intelectual que participará en las reflexiones y los diálogos.
Y por eso La red del International PEN Club, con 130 centros presentes en los cinco continentes, "propiciará que el conjunto de escritores que participen representen verdaderamente un mundo pluricéntrico, en el que la globalización entra en tensión con la diversidad cultural", se explica en la página web del Fórum.
Allí mismo se indica que se pretende que en los debates de Barcelona "participen de la reflexión acumulada y la acción en defensa de la libertad de la palabra que la organización ha amparado durante los 82 años desde su fundación en Londres, en el año 1921".
El abanico del mundo se abrió en Barcelona, una ciudad de mar que será visitada por miles de personas durante estos meses.
El Fórum de las culturas da la bienvenida.