El torero colombiano Luis Bolívar, herido el jueves pasado de pronóstico "grave" en la feria de la ciudad española de Málaga (sur), sigue ingresado este viernes en la Unidad de Vigilancia Intensiva (UVI), donde pasó la noche "sin fiebre pero con fuertes dolores en la pierna afectada", según fuentes cercanas al diestro.
Bolívar no ha salido aún de los cuidados intensivos de la clínica porque los médicos tienen que hacerle más pruebas para determinar cómo está el riego sanguíneo en la pierna herida, pues la cornada, de veinte centímetros, disecó la cara posterior de la tibia, produjo desgarros en venas y arterias y afectó al gemelo y músculo tibial.
Si todo va bien, el torero podría pasar a planta entre este viernes y sábado, donde proseguiría su recuperación varios días más antes de ser dado de alta.
"Hasta que no tengan los resultados de las últimas pruebas, (los médicos) no han hablado aún sobre los plazos de recuperación y cuándo podrá torear de nuevo, aunque él está muy animado y sólo piensa en volver a ponerse delante de un toro", señaló la fuente.
Bolívar fue empitonado por su primer toro, tercero de la tarde, de la ganadería de El Pilar, un ejemplar complicado y muy peligroso, que ya había herido a su banderillero El Jeringa y que prendió al colombiano en las primeras probaturas por el pitón izquierdo.
El banderillero se recupera en una habitación de la misma clínica, donde pasó la noche con las molestias propias de este tipo de cornada, aunque el pronóstico es "menos grave" y en pocos días será dado de alta.