Mientras el presente continuaba su camino de huida, Cenedith apretaba entre sus manos un libro de Joaquim Machado de Assis , como queriendo extraer la inmortalidad que reposaba en él.
Sentado en un recodo del Parque de los Deseos, donde la urbe rememora la impronta del pasado con figuras precolombinas, aquel libro reivindicaba su pasión por la lectura. Una pasión que lo condujo a optar por la Historia como profesión, como estilo de vida.
Cenedith Herrera Atehortúa se graduó en 2005 como historiador de la Universidad Nacional de Medellín, institución en la que es candidato a doctor en Historia, gracias a la Beca Estudiante Sobresaliente de Posgrado. A sus 31 años es también docente de un curso de pregrado, que dicta como contraprestación a esa beca.
"Yo aprendí a leer muy joven, tendría seis años más o menos, entonces hubo una relación entre contar la historia y leer historias, y ahí se desarrolló también una relación con la escritura. Vi un camino interesante para acceder a la escritura a través de la historia", refirió y alargó su discurso entre los polifacéticos hilos humanos que tejían esa tarde la ciudad de Medellín.
"La historia es una manera de interpretar el pasado para entender el presente, y tener la posibilidad de ampliar la mirada, de tener una proyección clara de lo que puede ser el futuro próximo", comentó sobre esta disciplina que lleva cerca de 40 años de estudio en Colombia, y que abarca una relación estrecha con los postulados de historia de América Latina y Europa.
Vocación profesional
Con su mirada de profesor, estudiante y profesional convencido de su labor, Cenedith esbozó su vocación para quienes ven en las ciencias sociales y humanas una senda para servir a otros, para sentar su propia huella en la línea del tiempo.
"La historia es una disciplina cuya pasión tiene que ver con la pasión por comunicar, por ofrecer múltiples discursos e interpretaciones de la realidad".
La clave del éxito profesional de los nuevos historiadores también parte de la rigurosidad para enfrentar la interpretación, y del acceso a posgrados como herramientas que posibilitan sobresalir dentro de esta disciplina.
Sus recuerdos se distanciaron hasta las investigaciones que ha publicado y le han permitido ofrecer al mundo académico y a los lectores, el resultado de largas jornadas de trabajo.
Recordó la beca obtenida a punta de disciplina, y su voz se instaló de nuevo en el presente para apuntar que una elección profesional debe partir de la pasión. "Es un asunto que va más allá del dinero. El dinero llega por añadidura si se es competente en una profesión", puntualizó.
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