Ella observa desde lejos la labor del fotógrafo. Sentada en una silla y con la mirada inquieta, sigue el recorrido que él hace de un stand al otro, tal vez esperando que llegue su oportunidad de posar ante la cámara. Cuando vio que el hombre se dirigía a su mesa, se puso derecha y tiró sus trenzas hacia atrás, lo saludó con una sonrisa y le contó que lo que ella hace es con "basurita del monte".
Cruz Elena Ramírez es uno de los 220 artesanos que en esta oportunidad muestran sus obras y las ponen a la venta, en Plaza Mayor. Por tercera ocasión, este espacio abre sus puertas para que la gente pueda disfrutar del arte de esta tierra, del valor de la cultura popular y de las tradiciones de la manufactura.
Productos típicos, hasta cerámicas, bordados y objetos en madera son los objetos que se encuentran en esta feria que irá hasta el domingo y que es apoyado por Artesanías de Colombia.
Este año, además, se puede apreciar, tal cual, la exhibición que Colombia llevó al Smithsonian Folk Festival de Washington, Estados Unidos.
Expoartesano está dividida en cuatro: un pabellón contemporáneo, donde hay artesanos que han evolucionado en sus técnicas y tienen propuestas en temas de moda y decoración.
Otro es de arte popular, con 25 artistas de todo el país y 66 obras plásticas. Un pabellón más está dedicado a Colombia. Allí hay empresarios de comunidades indígenas y afrodescendientes mostrando lo mejor de sus tradiciones.
También se puede apreciar una muestra de comida típica. A esto se le suman las actividades académicas, en la que se fortalecen el gremio de los artesanos y se tratan temas de la responsabilidad del artista como patrimonio como tal. La jornada académica es para todas las personas, de 9:00 a.m., a 5:00 p.m.
La artesanía la sanó
"A mí me internaron en una casa de reposo, hace 17 años, porque sufría de delirio de persecución. Me tenía que tomar 23 pastillas y media y mi vida era horrible. Perdí mi hogar, mi casa, boté todo por la borda", esto dice Cruz Elena, una de las pertenecientes a Asoamarte, Asociación de Artesanos y Artistas de Amagá.
Con lágrimas en los ojos esta mujer afirma que la artesanía y Dios fueron los que la alejaron de sus males.
"Yo me sentaba en un bosque a mirar hacia un árbol. Le pedía a Dios que me tumbara una naranja y nunca lo hacía. Allá estuve muchos días hasta que por fin se cayó una".
Y Cruz se fue mirando la fruta para su casa, buscándole una utilidad diferente a volverla jugo. En ese momento, hace siete meses, decidió que haría una artesanía y de la cáscara sacó unas aretas que aún conserva y que no vende por nada del mundo.
La feria, además, demuestra que el arte popular, la creación tradicional, sigue viva y que los artesanos siguen creando identidad con su trabajo. Sus vidas están permeadas por las manualidades que van desde preparar mermeladas y dulces como Doralba Jiménez, que llegó desde las comunas de Medellín, a la feria, hasta los cinturones en madera que diseña Adina Sepúlveda.
Hay de todo para los gustos más diferentes. Por ejemplo, Andrea Correa, es una diseñadora de joyas que vino desde Cali, a presentar su propuesta de productos en baño de oro y plata, con aplicaciones de elementos en materiales sintéticos.
Pico y Placa Medellín
viernes
3 y 4
3 y 4