Con el compromiso de fortalecer la protección de los derechos humanos, en especial los de las víctimas del conflicto armado, los ternados a la Defensoría del Pueblo presentaron sus argumentos para ser designados como jefe de la entidad.
La primera en intervenir ante la plenaria de la Cámara fue la licenciada en Criminología y abogada Olga Lucía Gaitán García.
En su intervención, que no se prolongó los veinte minutos, la ternada aseguró que el país tiene "enormes en la paz y en la protección de derechos humanos".
La ternada propuso activar el Consejo del Defensor "a fin de se que se convierta en espacio de intercambio de ideas" y aseguró que en materia de reparación integral velaría por el cumplimiento a las víctimas.
Entre tanto, la abogada Beatriz Linares Cantillo, aseguró que la Defensoría debe retomar la alfabetización en derechos humanos.
Y aseguró que las víctimas del conflicto deben ser una prioridad. "La Defensoría tiene que ser la mediadora entre los ciudadanos", comentó en su intervención ante la plenaria.
Así mismo instó a los congresistas a ser proponentes de las situaciones más críticas de las regiones del país.
Entre tanto, el exmagistrado Jorge Armando Otálora dijo que entre los retos principales desde su gestión estarían el de buscar salidas a la crisis en el sistema de salud y en el hacinamiento de las cárceles.
Sobre el primer aspecto aseguró que es necesario poner freno a las tutelas que interponen los ciudadanos para acceder a los servicios.
Así mismo insistió que la ciudadanía será eje fundamental en su administración. "Seré sensible a las demandas ciudadanas, quiero mantener un diálogo permanente".
De igual manera propuso la activación del consejo asesor de la Defensoría para fortalecer la conexión con todas las entidades gubernamentales.
Finalmente en su intervención añadió: "La defensa y protección de los derechos colectivos y la protección de los derechos del medio ambiente son otros de los grandes retos".
Tras escuchar a los ternados, los representantes pasaron a la votación.