El liderazgo regional que ostentaba el fallecido presidente de Venezuela, Hugo Chávez, abre una disyuntiva para los países miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (Alba), tras la apertura de un proceso electoral para elegir al nuevo Presidente del país.
Frente a los posibles escenarios, las opiniones divididas en el ámbito académico y político no se hacen esperar.
Y es que mientras el exdirector General de Inspección y Fiscalización del Ministerio de Hacienda venezolano, Emilio Nouel, aseguró a este diario que la Alba no tiene "futuro como esquema de integración", el politólogo Nicmer Evans, señaló que ese organismo funciona y sólo peligraría en caso de que la oposición llegue a la presidencia.
"En un hipotético Gobierno opositor, la política sería de aislamiento hacia la integración en América Latina e implicaría la sumisión al Gobierno de Estados Unidos", aseguró a EL COLOMBIANO.
La realidad es que los Gobiernos de Bolivia, Ecuador, Dominica, San Vicente y las Granadinas, Antigua y Barbuda, Nicaragua y Cuba, que reciben préstamos o adelantan intercambios de servicios por petróleo a través de este organismo, verían afectadas sus economías con la desaparición o el cambio drástico en los lineamientos del Alba.
"Cuba, por ejemplo, no puede subsistir sin un país que lo sostenga, a menos que aparezca un salvador, y no creo que China lo haga", manifestó el director del portal Cubanet, Hugo Landa.
Alternativa
Desde que en 2001 planteó su nacimiento en contraposición al Área de Libre Comercio para las Américas (Alca) impulsada por E.U., Chávez reunió en la Alba a Gobiernos afines ideológicamente a su proyecto económico y político denominado Socialismo del Siglo XXI.
Según un informe difundido por Efe, la Alba permitió a Chávez extender su radio de acción a posiciones comunes en temas como el golpe de Estado que derrotó en julio de 2009 al entonces presidente hondureño, Manuel Zelaya, y la instalación de bases militares en Colombia.
En el seno de la Alba se suscribió el acuerdo de cooperación Petrocaribe, ideado como un mecanismo de coordinación económica que permite el envío de crudo a las naciones caribeñas y prevé una financiación de la factura petrolera de hasta 25 años. El envío de petróleo en este marco alcanza los 95.000 barriles diarios, un 43 por ciento de lo que consume la región.
Pico y Placa Medellín
viernes
3 y 4
3 y 4