La compra de un carro nuevo es, para muchas personas y familias, uno de los logros más importantes, porque da un contexto de evolución y progreso.
Y este momento tan importante, siempre tiene como mediador a una figura que hace parte del esquema de comercialización de vehículos: el concesionario.
En esta figura, comenta Tatiana Rueda, directora de mercadeo de Los Coches, “una empresa tiene la representación de una o más marcas y debe cumplir con todos los estándares que estas exijan en diversos aspectos que van desde las fachadas y la decoración de la vitrina, pasando por el proceso de ventas y de entrega del vehículo, hasta los puestos de trabajo del taller y garantías.
Todo esto, para garantizar que el cliente identifique la marca, y pueda disfrutar y entender la experiencia la misma en cualquier parte del mundo”.
Respaldo, confianza y tranquilidad para el propietario del nuevo vehículo son los valores que la marca refleja con el desarrollo de su red de concesionarios, complementa Nicolás Mejía, gerente del grupo automotor Automontaña.
Si bien en Colombia es posible, por importación directa, traer vehículos nuevos por fuera de una red comercial oficial, estos carros no estarían respaldados por la garantía que la marca ofrece por intermedio de sus representantes comerciales oficiales, por ejemplo.
Ventajas en la compra
La compra de un vehículo a través de la red de concesionarios de la marca tiene una serie de ventajas. Entre estas, Tatiana Rueda destaca las siguientes: en el concesionario, existe personal capacitado según los estándares y exigencias de las marcas en el mundo. Esto quiere decir que el usuario encontrará en el concesionario vendedores capaces de resolver todas sus dudas, y recomendarle el vehículo que mejor se ajuste a sus necesidades.
El vehículo cuenta con la garantía de la marca (en el caso de los nuevos). Esta varía dependiendo de la marca y el modelo. También algunos concesionarios dan una garantía (propia) a los usados.
Agrega que, a través de las redes de las marcas, se acompaña al usuario durante todo su ciclo de vida desde la entrega del vehículo nuevo, los mantenimientos de taller, hasta la reposición del mismo.
Además, en el concesionario el cliente encuentra la oferta integral para la compra: portafolio de productos, asesoría, financiación, trámites (matrículas, Soat, entre otros) y servicio posventa.