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HISTÓRICO
El Parque Tayrona revivió el debate turismo-ecología
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    El Parque Tayrona revivió el debate turismo-ecología |
Lilliana Vélez De Restrepo | Publicado el 22 de octubre de 2011

Reserva es reserva, parecen gritar las voces en contra del proyecto de levantar un hotel siete estrellas en el Parque Tayrona. La polémica sigue presente entre inversionistas y ambientalistas.

Lo cierto es que Colombia es uno de los cinco países más ricos en diversidad biológica y cultural en el mundo. Esa diversidad está representada en 56 áreas naturales que pertenecen al Sistema de Parques Nacionales Naturales.

La protección se da en varias categorías: como reservas naturales, parques naturales, santuarios de flora y fauna, escenario paisajístico único, distritos de manejo integrado, vía parque y áreas de reserva forestal.

Cada una responde a unas normas y restricciones, siendo las más completas las de parques nacionales donde las condiciones de manejo prácticamente son incompatibles con la actividad económica, asegura Luis Alfonso Escobar, director de Corantioquia y quien hace años trabajó en Parques Nacionales.

Agrega que si bien las áreas de reserva se pueden volver zonas económicas, esto aplica solo para algunas actividades, siempre y cuando se asegure un desarrollo sostenible y un control permanente.

Cita, al igual que María José Ospina, la directora de la Agenda del Mar, que existen casos exitosos como las concesiones en Gorgona, Amacayacu y Tayrona.

Sin embargo, a Luis Alfonso le preocupa, en el caso concreto de Tayrona, el impacto que pueda ocasionar un nuevo desarrollo turístico. Considera que independientemente del proyecto que están planteando los taiwaneses a través de una promotora samaria, nos debemos preguntar cómo va a afectar a las comunidades, quién va a garantizar el manejo ecológico y quién va a controlar la capacidad de carga de este parque.

Recordó, además, que en Tayrona ya existen los Ecohabs y que es más conveniente desarrollar muy bien la zona que ya se tiene.

Discusión nacional
Una de las mayores preocupaciones del director de Corantioquia se centra en dos puntos en particular: los caminos peatonales y la zona costera. "El proyecto que tiene al país hablando por estos días se planea en la zona de Arrecife. Para llegar ahí se debe ingresar por la zona de acceso a visitantes que es una Vía Parque, la única pavimentada. Los demás son caminos peatonales que los turistas van a querer andar, sobre todo para llegar a lugares como Pueblito, un fragmento de historia de la prehispánica cultura Tayrona".

Si el acceso se planea vía marítima, continúa Luis Alfonso, arriesgado por demás por la fuerza de las olas en esta región, se va a tener que hacer un puerto que conlleva otros impactos ambientales.

"El proyecto en Tayrona toca varios campos que deben analizarse muy bien. Cierto es que es una decisión gubernamental, pero considerando las afectaciones a la comunidad y al público en general, creo que se debe hacer un debate nacional".

María José Ospina apoya la propuesta del debate, aunque deja en claro que las áreas protegidas deben promover desarrollos sostenibles siempre y cuando existan regulaciones muy estrictas, se fomente la educación y se garantice un control permanente.

Cita como ejemplo el caso del proyecto turístico comunitario a cargo de mujeres cabeza de familia en la Ensenada de Utría, "que ha demostrado ser sostenible y exitoso".

Además de control, María José hace énfasis en la importancia de la educación y la promoción para que la gente conozca los tesoros naturales, respete y proteja las reservas.

El porcentaje del territorio colombiano que se conserva en los Parques Nacionales Naturales de Colombia es del 9,98 por ciento del territorio terrestre y el 1,30 por ciento del territorio marino.

Esta protección se logra gracias a las diferentes leyes y normativas con las que se busca asegurar la riqueza biodiversa, proteger las especies y la cultura ancestral en aquellos lugares donde las comunidades indígenas tienen sus asentamientos.

La protección puede partir por iniciativa del Gobierno, como también por parte de la sociedad civil cuando se acoge a una declaratoria voluntaria de reserva natural. Este es el caso de la Reserva Natural Montevivo, en Santa Elena.

Para su director, el ambientalista Darío Cock, el proyecto en Tayrona no se debe aprobar porque considera que no es conveniente aumentarle el turismo a este parque.

"Temo que se sobrepasen en la capacidad de carga del parque. Además, no sabemos qué clase de turismo planea mover este nuevo proyecto. ¿Será acaso el más conservacionista? ¿Sabrá del respeto que se maneja en esta zona protegida del país? Me preocupa que se replique lo que está sucediendo en el Parque Arví, donde ha habido deterioro en fincas campesinas".