El bolsillo de los habitantes de los 17 países de la eurozona no aguanta más una crisis que tiene a 17,1 millones de personas desempleadas y cuyas tasas de desocupación alcanzaron este mes su mayor nivel desde que fue aceptado el euro como moneda común en 1999.
De acuerdo con Eurostat, la oficina de estadísticas de la Unión Europea, la tasa de desempleo subió a 10,8 por ciento, alcanzando en España el 23,6 por ciento y el 50,5 por ciento entre los menores de 25 años.
Pero más que en las cifras, la apretada situación se refleja cada día en lágrimas de impotencia y rostros de angustia. Cinco afectados por el "paro" europeo le contaron su historia a EL COLOMBIANO.
1. MIKE KINNIF, CHIPRIOTA QUE VIVIÓ EN GRECIA
"El principal problema griego es que el Gobierno no tiene dinero para seguir subsidiando todo bajo su esquema socialista, con educación, salud y hasta servicios públicos gratuitos. Como la economía se basa principalmente en el turismo, que se convirtió en algo insuficiente, comenzaron los recortes, el alza de impuestos y el desespero en las personas.
Hasta las grandes compañías salieron de Grecia buscando mejores condiciones fiscales. Empresas de los Onasis se fueron para Argentina. Todos los griegos buscan a su Gobierno como si fuera su papá y esto es algo insostenible. También se nota la corrupción: compras de aviones por 8 millones de euros a E.U., facturados en 10 millones, cuya diferencia es consignada en bancos suizos, con ministros y militares implicados".
2. NICOLÁS* ESPAÑOL DE 38 AÑOS DE EDAD
"La crisis me está afectando mucho. Siempre me he dedicado al transporte de muebles y trabajado como ebanista, aunque estoy dispuesto a trabajar en cualquier cosa. Pasé muchos años en una empresa y me cambié a otra con mejores condiciones, pero ésta quebró y me fui al paro durante casi 2 años. Tuve suerte al final y me acogieron en una empresa cobrando 800 euros y con unos horarios y condiciones muy lamentables.
Lo más duro del paro es ver como tu mujer tiene que tener dos trabajos para poder pagar la hipoteca y los gastos del mes y que aunque intentas encontrar algo no hay manera. En casa intento que no se me note que estoy desesperado, pero mi mujer me dice que cada vez estoy mas decaído y deprimido. Con los amigos intento pensar en otra cosa, pero como somos varios en paro al final hablamos de lo mismo. Psicológicamente estoy muy triste y pienso que no sirvo para nada".
3. LAURA*, ESPAÑOLA DE 32 AÑOS DE EDAD
"La crisis me ha pillado por sorpresa. Sólo trabajo cuando me llaman para hacer sustituciones y cuando se acaba el contrato voy al paro, en el que estoy desde hace dos años de manera intermitente. Antes de la crisis trabajé de peluquera y en hoteles de limpieza, hasta que un conocido me metió donde estoy ahora, en una empresa de aseo.
Lo más duro del paro es no saber qué va a pasar mañana, esperar a que cualquier día me digan que no vuelva y, como tengo dos hijos, las pasamos mal. Cuando voy al supermercado llevo la calculadora, es una situación desesperante, al punto que la relación con mi familia ha empeorado pues me encuentro más irascible, y casi no tengo plata para salir con mis amigos.
Psicológicamente estoy muy afectada, me siento impotente, triste y lo veo todo negro. Creo que a mediano plazo no va a mejorar la situación, por lo que intento gastar lo menos posible para sobrevivir. No he salido a protestar y no me quejaré porque pienso que no sirve para nada. Igual, los políticos no van a mercar con calculadora".
4. CLAUDIA MARCELA ÁLVAREZ, PAISA EN ITALIA
"Antes, con las liras, la economía era más barata, pero desde que llegó el euro los costos se duplicaron. Yo llevo un año buscando empleo, pero es imposible encontrar contrato a término indefinido. Estudié ciencias administrativas pero he tenido que enseñar español, o emplearme por temporadas como impulsadora en supermercados. Antes me ganaba 50 euros por las 8 horas de trabajo, lo cual es un lujo ahora.
El costo de vida está disparado, el arriendo de un apartaestudio oscila entre 400 y 600 euros y los servicios públicos alrededor de 150 euros, mientras que la pensión promedio de los jubilados está en 600 euros. Son cuentas que no dan por ningún lado. Además, la evasión fiscal es grande y la oficina de impuestos está haciendo redadas para recaudar más dinero, lo que genera tensión entre la gente".
5. KATERINA VIKELIDOU, ABOGADA GRIEGA
"Muchas personas han perdido sus trabajos y quienes lo conservamos no ganamos suficiente ni nos alimentamos bien, pues el costo de vida está muy alto. El precio de la comida en los supermercados es muy alto y los desempleados no pueden comprar cosas básicas como leche o pan. Algunas personas están literalmente muriendo de hambre.
He visto gente joven en las calles haciendo actos circenses aunque aún no es muy común, y se han incrementado los puestos callejeros de comida rápida. Hay mucha oferta de casas pues nadie tiene dinero para comprar o vender casas. Muchas personas que pagaban arriendo volvieron con sus familias, lo que crea situaciones complicadas para adultos que viven de nuevo con sus padres, mientras buscan empleos de medio tiempo en supermercados y restaurantes".
*Nombre cambiado.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8