Si tú quieres vivir este día como si fuera el primero o el último de la creación, hazlo y admira el sol y el firmamento, escucha el trino de las aves y da gracias por la brisa.
Aprecia la variedad de colores, aromas y sabores de un universo rico en sorpresas y maravillas. Valora cada regalo con la gozosa gratitud del secuestrado que vuelve a casa.
Poder caminar, ver, pensar, sentir y amar son dones inapreciables aunque te hayas acostumbrado a tenerlos.
Piensa en el enfermo que en un síncope los pierde y luego los recupera, poco a poco, con una larga terapia. Eres un privilegiado, un privilegiado, un privilegiado. Valóralo y no dejes de agradecerlo.
Aprecia, pues, el milagro de estar vivo y desecha las quejas aunque las penas quieran doblegarte. Siempre hay motivos para vivir.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8