Si hay algo que pone contenta a Azucena Ochoa es que no tiene que sacar las gafas para marcar un número en su teléfono móvil. Pulsa la tecla dos y se comunica con su hija Beatriz.
"Como habla de duro", dice con un guiño, sonriente. En realidad, el teléfono suena fuerte cuando timbra y si le hablan pues se oye con más intensidad.
Ella dice que ahora sí lo escucha cuando timbra desde el comedor y está en el dormitorio. Y le entran las llamadas si está en un lugar cerrado, como en el gimnasio.
Este teléfono, marca Just 5, importado por la tienda Quiai, de El Tesoro, tiene los números grandes, pocas teclas y no confunde a quien lo porta con complejos menús. En el borde lateral cuenta con varios botones desde donde se maneja con comodidad.
De pronto voltea su móvil y muestra un círculo naranja, difícil de pasar por alto. Se trata del botón de emergencias, ideal para personas con alguna discapacidad o enfermedad, quienes solo tienen que apretarlo para que el teléfono se quede en altavoz y lo mejor, envíe un mensaje a cinco teléfonos precargados a los que avisa la situación.
"Es mucha tranquilidad", indica doña Azucena quien dice que se mantiene ocupada todo el tiempo e incluso maneja. "Uno nunca sabe, una varada o algo así", añade.
Ella siempre se resistió a los teléfonos celulares. "Me daban brega". No los escuchaba, eran difíciles de encontrar en su cartera y son de teclas pequeñas.
Por molestos pensó que serían innecesarios, pero ahora se devuelve a la casa si por casualidad lo deja. Le encanta conversar por ahí con sus amigas y saber de sus hijos y nietos
Una de ellas, Paula, de 14 años, tiene desde hace una semana un Blackberry y ya se intercambiaron números para estar en contacto.
Le ha parecido tan útil su dispositivo que ya le sacó jugo a la linterna. Le gusta mostrarla porque le parece indispensable cuando llega a su apartamento de noche y no se activa el sensor de la entrada. ¡Es una bendición!
Aunque no le da miedo la tecnología, cree que ha estado un poco rezagada. Por eso, el siguiente paso es hacer parte de un curso para aprender a manejar computadores.
Le han dicho que "chatear es rico", y quiere prepararse para lo que llegue.
Pico y Placa Medellín
viernes
3 y 4
3 y 4